Será adecuada por el accidente de Fukushima Cristina encabezó el acto, de cara a las presidenciales.
La jefa de Estado accionó los interruptores 1 y 2 a las 17:44 y destacó que cuando la central esté operando a pleno "vamos a inyectarle al sistema (eléctrico) 700 megavatios", con lo que la participación de la energía atómica en el total pasará del 7 al 10%.
La inauguración, de cara a las presidenciales de octubre se hizo ayer pese a que sólo pasaron tres meses de que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) anunció una modificación en el diseño original que contemplen las nuevas medidas de seguridad tras el desastre en la planta de Fukushima.
La noticia sobre este rediseño para permitir una parada rápida del reactor en caso de un accidente se conoció en junio pasado. Fue el diario Perfil el que publicó que el gobierno tendría en cuenta las advertencias de seguridad que antes se habían desestimado con el propósito de terminar las obras de una vez.
"Estamos diversificando la matriz energética", señaló ayer la presidenta durante el acto en la localidad bonaerense de Lima, donde encabezó la puesta en marcha de la central con funcionarios nacionales, provinciales y municipales, además de trabajadores que participaron de la construcción de la obra.
Allí anunció también la construcción de la Central Nuclear Atucha III, el alargamiento de la vida útil de la Central Nuclear de Embalse y la puesta en funcionamiento de un reactor de baja potencia Carem.
"En esta obra hay (una inversión de) 2.200 millones de pesos pero algo más, el 88 por ciento de ese dinero son insumos y suministros argentinos y mano de obra de trabajadores argentinos", destacó la presidenta en su discurso.
Luego de que se leyera una carta del director general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, la primera mandataria recordó que la Argentina "en 1974 ponía en marcha Atucha I" y se convertía en "el primer país latinoamericano en operar una central nuclear".
Protesta de ambientalistas
"Apostar a la energía nuclear a meses de la tragedia de Fukushima es una verdadera irresponsabilidad desde el punto de vista ambiental", dijo Ernesto Boerio, coordinador de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace Argentina en un comunicado divulgado este miércoles.
La organización lanzó una campaña en internet "para juntar 10.000 firmas en 24 horas que le digan No al Plan Nuclear que impulsa el gobierno" y que, según la ONG, omite instancias de consulta popular y participación ciudadana. (DyN/AFP)

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