El presidente de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas del Terrorismo de Estado del centro y sur de la provincia de Buenos Aires, Carlos Fernando Díaz, lamentó que la protesta desarrollada frente a la Comuna en contra del aumento del colectivo “haya terminado en represión” cuando “venimos de muchos años de construcción democrática”.
También señaló la necesidad de que el gobierno municipal haga una “autocrítica”. Y recalcó: “Repudiamos la violencia como forma institucional ante la carencia de respuestas políticas”. En declaraciones a 0223.com.ar, Díaz sostuvo este domingo que “es intolerable e inadmisible que se haya llegado a la represión y se haya permitido que esto se haya salido de cauce como ocurrió” al remarcar que “venimos de muchos años de construcción democrática”. “Cuando se hizo la contra Cumbre en el año 2005, se movieron cerca de 60 mil personas y no ocurrió absolutamente nada, pero después salieron 200 muchachos del MTR a romper e incendiar tres bancos y fueron tapa de todos los diarios. Sin embargo, a pesar de haber roto e incendiado esos tres comercios, no se reprimió en forma directa, entonces yo me pregunto si lo que ocurrió el viernes fue peor a lo de hace siete años atrás”, equiparó. En ese contexto, tras subrayar la necesidad de “tener un visión global que permita valorar cada hecho en un marco contextual”, Díaz evaluó que “si hablamos de que no se reprimió cuando salieron a romper las vidrieras y prender fuego unos bancos, no se se puede concebir que la gente que fue razonablemente a reclamar haya recibido palos”. “La gente fue a pedir las razones por las cuales se iba a aumentar el boleto porque ni el Ejecutivo ni el Legislativo habían entregado un informe técnico que justificara el aumento del boleto. Es decir, apruebo razones y no palos”, aseveró. En tal sentido, el responsable del organismo de derechos humanos hizo hincapié en que “ante la faltas de razones, la gente se exacerbó pero no fue a prender fuego el Concejo Deliberante ni a tirar bancas por el balcón”. “Estamos todos locos”, reflexionó. Además, consideró que los episodios de violencia que ocurrieron en las puertas del palacio municipal “demuestran lo que siempre hemos sospechado sobre el manejo de la policía bonaerense: es absolutamente parcial”. Y añadió: “Esto va de la mano con que se le haya dado palos a La Cámpora en la asunción de Mariotto; son situaciones absurdas”. Más adelante, Carlos Díaz cuestionó el hecho de que “el Ejecutivo ni el Legislativo hayan salido a marcar una postura, hacer una autocrítica y aclarar que están en contra de la represión”. “Ariel Ciano, por ejemplo, que ha sido defensor de las Abuelas de Plaza de Mayo en Bahía Blanca y tiene trayectoria en la defensa de los derechos humanos, se equivoca nuevamente al decir que un grupo de violentos tomó el Concejo. ¿Estaban armados? ¿Fueron a pegarle a alguien? Berrozpe no era violento cuando atacó los bancos pero sí son violentos el Movimiento Evita y la JP cuando van a exigir las razones del aumento del boleto”, criticó. En esa línea, insistió en que el gobierno municipal debería asumir el “error de no tener cintura, muñeca, experiencia ni habilidad para llevar adelante un conflicto que se salía de madres” y “hacer una autocrítica como responsables políticos del manejo de la ciudad”. “Repudiamos la violencia como forma institucional ante la carencia de respuestas políticas. Las cuestiones políticas se resuelven con respuestas y no a los garrotazos”, sentenció.


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