La acefalia reinante en la dirección del INADI-Tucumán, luego de la remoción de dicha titularidad de Teresa Ivankov, no aplaca la incertidumbre tanto de los empleados con los que cuenta la repartición, como así también de organizaciones que se muestran contrariadas por la posible designación en el cargo de alguien a quien no otorgan viabilidad para asumir en la función.
En este sentido, a más de dos meses de quedar vacante la dirección de la entidad, diversos estamentos de la sociedad civil expresaron "un enérgico rechazo a la inminente designación de Gustavo Díaz Fernández como delegado de dicha institución".
La oposición a esta posible resolución se funda en que Fernández "mostró desde siempre un accionar invariablemente dirigido a difamar, boicotear, perjudicar y denunciar con acciones falsas y tendenciosas (algunas aún pendientes de resolución judicial) a diferentes personas, tanto particulares como agrupaciones y organizaciones, que trabajan por los Derechos Humanos de todas y todos en sus diferentes áreas", manifestaron representantes de un grupo de organizaciones entre las que se encuentran ANDHES, Fundación Flexer, Foro por la Diversidad, Federación Argentina LGBT, entre otras.
Se argumentó, en sendas misivas dirigidas al INADI nacional, que colocar al frente del organismo a Fernández (preside la institución "Crisálida" en nuestra provincia) implicaría "una involución en la construcción de un espacio integrador, pluralista y democrático".
"Los valores que propician los DDHH no solo se demuestran por la lucha en la ampliación de los mismos, sino que requieren, además, una idoneidad moral y un compromiso, que percibimos ausente en este candidato, lo cual queda demostrado en su accionar agresivo e injuriante sobre el que sobran testimonios", sostuvieron en conjunto las entidades en un comunicado de prensa.
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