Por Ricardo RoaLa ciudad volvió a vivir un viernes de infierno.
Amurallada por piqueteros que cortaron la Panamericana a la altura de Pacheco, en el norte; ambas manos del puente Pueyrredón hacia el sur y, Rivadavia y la general Paz, por el oeste, en reclamo de aumentos en los planes sociales.
Y como si todo esto fuese poco, un grupo de puesteros desalojados bloqueó Puente La Noria y una pelea por terrenos usurpados en la villa 31 cerró al tránsito la autopista Illia (ver Por una pelea en la Villa 31 hubo otro corte en la Illia). Encima, hubo marchas por la noche de activistas docentes opuestos a Macri. Demasiado, incluso para gente acostumbrada a tener mucha paciencia.
Hace años que lo normal es la anormalidad y nos movemos como podemos. Las calles son cortadas por cualquier causa mientras el trabajo de la Policía consiste no en evitar los cortes , como debería según manda la ley, sino en desviar el tránsito para cuidar el piquete. La intensidad de los cortes es proporcional a la inacción oficial.
Pero la noticia es que después de 8 años, la ministra de Seguridad ha descubierto que “la gente es rehén de los piquetes” y que son “extorsivos” y “salvajes”. Obvio, los que se hacen en contra el Gobierno: Nilda Garré arremetió contra los cortes de organizaciones sociales y partidos de izquierda.
El reclamo tiene que ver con el plan Argentina Trabaja, el que más personas abarca: unas 130 mil. Los planes sociales ayudan, aunque nunca igualan a un trabajo justo y digno.
Pero el kirchnerismo los ha montado como una política clientelar para financiar a intendentes y punteros adictos. Para ganar la calle. Se sabe: cuanto menos universales, más arbitrarios son los subsidios.
Hay piqueteros amigos y enemigos, y eso es lo que no dice Garré. Tampoco, que comido por la inflación que no reconoce, el Gobierno ha dispuesto incrementar el beneficio s ólo a una parte de quienes los reciben , con adicionales por antigüedad y presentismo. Y que el manejo discrecional de esta chequera, donde se decide a quién se incluye y deja afuera, está en Olivos.

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