Inacción de las autoridades

El Gobierno realizó una suerte de relevamiento de las familias que efectivamente necesitan un lugar donde vivir, que arrojó como saldo que unas 800 podrían llegar a ser beneficiarias de lotes, pero nadie se movió del predio ante la inacción de las autoridades judiciales y del Ejecutivo. Mientras tanto,
la familia Manero sigue sufriendo problemas y expresa sus quejas en contra de las autoridades provinciales. Es que en 2006 la Legislatura sancionó una ley de expropiación de otras 38 hectáreas de su propiedad, linderas a las usurpadas en febrero, pero hasta el momento no recibió ni un centavo por esas tierras.

“Es una desgracia absoluta que me confisquen tierras mediante una ley y no me cancelen nunca esa propiedad, y encima tengo que aguantar que me usurpen 100 hectáreas y me destrocen otras tantas cultivadas”, dijo Mirta. “Los usurpadores ya rompieron tres veces una cañería principal de agua para contar con ese servicio y por cada reparación Aguas del Norte nos cobra a nosotros. Además, un ex empleado de Edesa, al que lo echaron por infiel, les hizo instalaciones precarias y están todos colgados de la luz”, denunció, por último, la viuda de Manero.

Comentá la nota