El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) realizó esta semana, junto al INTA, la primera jornada a campo en La Rioja, con la consigna: "En la ganadería que viene, La Rioja ya está presente".
La primera disertación fue sobre "manejo integral de pastizal natural y Buffel Grass en la región", a cargo de Lisandro Blanco (INTA La Rioja). "La productividad forrajera actual es significativamente menor a los valores potenciales como consecuencia de un proceso de degradación de los pastizales", sostuvo, y agregó que "por eso hoy es imprescindible ajustar la carga animal a la capacidad de los sistemas de tal forma que se garantice un desarrollo sustentable".
Los resultados obtenidos en el establecimiento permiten inferir que mediante la integración adecuada de tecnologías sobre implantación y manejo de pasturas; manejo de recursos forrajeros naturales, y manejo del rodeo, es posible recuperar la capacidad forrajera de áreas degradas y, con el tiempo, aumentar la receptividad, incrementar los índices de terneros logrados y mejorar la producción de carne.
Luego, Carlos Ferrando, también del INTA La Rioja, se refirió a uno de los aspectos centrales de la jornada: "La organización y el manejo del rodeo de cría". Ferrando comentó que Pana abarca 5133 hectáreas subdivididas en 8 potreros, lo cual permite un uso racional del pastizal a través del pastoreo rotativo. El rodeo está compuesto por 176 animales de los cuales 120 son vientres y 12 toros. Los animales restantes forman parte de la reposición del rodeo.
El servicio se estaciona en los meses de febrero, marzo y abril. En ese periodo la mitad de los toros son utilizados en los primeros 45 días y los restantes en el último mes y medio. Las vaquillonas ingresan al primer servicio con un mínimo de 24 meses de edad y un peso no menor a 260 kilos. Antes de comenzar el servicio se les realizan raspajes prepuciales a los toros, prueba de capacidad de servicio y examen clínico-genital a los toros y a las vaquillonas.
Los terneros obtenidos se destetan a los 70 días y son llevados a una parcela de Buffel Grass de 70 hectáreas y suplementados con una ración de maíz y pellet de alfalfa o con suplemento proteico. Esos animales permanecen en el campo hasta llegar a los 100/120 kg. La recría se hace sobre una parcela de 30 hectáreas de Buffel Grass.
Catalina Boetto, especialista en nutrición animal, se refirió a las estrategias de alimentación en rodeos de cría. "La productividad de un sistema de cría depende en gran medida de la eficiencia reproductiva. La fuente de mayores pérdidas es la falta de preñez al terminar el entore, como consecuencia de la prolongación del anestro post-parto.
La suplementación y el destete son prácticas de manejo eficaces para mejorar la condición corporal de los vientres. Pero lo más importante es realizar un presupuesto forrajero, una herramienta económica que nos permite tomar decisiones raciona", aseguró.
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