La población podría disponer de este tipo de rodados para desplazarse por distintos puntos del ejido urbano. La metodología es similar a la utilizada en Capital Federal y Santa Fe. La iniciativa ya ingresó en el Concejo Deliberante
El concejal de Acción Marplatense Ricardo Palacios elevó ante el Cuerpo un ambicioso proyecto de ordenanza para instituir en Mar del Plata un Sistema Municipal de Préstamo de Bicicletas –al que denominó “Movete en Bici”- a fin de promover el uso de este medio de transporte.
A partir de la metodología propuesta, el Municipio pondría a disposición de los ciudadanos una bicicleta que podrá utilizar por el lapso de 2 horas (continuas o por intervalos), en forma gratuita, para recorrer la ciudad. Se contempla para esto la instalación de “estaciones” ubicadas en distintos sectores, desde donde el usuario retiraría la bicicleta y los elementos de seguridad correspondientes, para luego ser devuelta en el mismo sitio o en cualquier de los restantes puntos habilitados.
La primera de estas estaciones, ya tiene un lugar definido en el proyecto de Palacios. Éste sería el Departamento de Asistencia al Turista, ubicado en Boulevard Marítimo 2270, local dependiente del Ente Municipal de Turismo. La propuesta también indica que, en principio, se dispondrá de 40 rodados convencionales y dos adaptados para personas con discapacidad motriz que tengan movilidad en sus miembros superiores.
En cuanto a los espacios a instalarse con posterioridad –en caso de que prospere la iniciativa-, se proyectan ubicaciones en lugares estratégicos de la ciudad, tales como Plaza San Martín, Puerto, Parque San Martín, Parque Camet, Emder, Complejo Universidad Nacional de Mar del Plata, y otros surgidos de acuerdo a las necesidades y preferencias de los usuarios.
Por otra parte, la propuesta del edil oficialista prevé el desarrollo de un software para gestionar el SMP-Bici, a fin de almacenar un perfil de la persona suscripta con datos y fotografía, planillas de registro por préstamos, estadísticas de uso de las bicicletas, preferencias de las personas usuarias para la implementación de nuevas estaciones y contabilización de penalidades y moras, entre otras utilidades.
Si bien uno de los requisitos para acceder al sistema es ser mayor de 18 años, la iniciativa también contempla el uso por parte de niños y adolescentes -de entre 12 y 17 años-, siempre que una persona mayor retire la bicicleta y se responsabilice de cualquier inconveniente que pudiera surgir.
En cuanto a otras cuestiones vinculadas a infraestructura en el marco de este proyecto, Palacios propone que se construyan circuitos de Ciclovías seguras y bicisendas, para unir las estaciones de bicis que se creen de manera progresiva, al tiempo que brega por la instalación de bicicleteros en distintos puntos para el correcto estacionamiento de los rodados.
En el reglamento, se establecen una serie de penalidades con la aplicación de días de inhibición de uso del sistema así como resarcimiento económico de acuerdo a la gravedad de las infracciones cometidas por el usuario.
MEDIDA EXITOSA
Al fundamentar su propuesta, el concejal Palacios consideró que se trata de una “medida exitosa” en diversos lugares del mundo donde se ha aplicado este sistema, gestionado por los gobiernos locales, ya que “se convierte en una parte integrante del sistema de transporte público urbano”.
Entre los ejemplos internacionales, el oficialista mencionó el caso español de la localidad de Vitoria, que fue la primera ciudad que estrenó un sistema público y gratuito de préstamo de bicicletas, dando inicio a un movimiento en todo el país. Así, en la actualidad, Barcelona cuenta con seis rutas diagramadas que unen parques, plazas, monumentos históricos, montañas y el mar a través de recorridos ideados para acompañar el paisaje urbano, pero que además de un sentido turístico, “tienen una alta aceptación y uso por parte de los ciudadanos locales en sus actividades cotidianas”.
Asimismo, el método no es una novedad en nuestro país. Palacios reconoció que el sistema público de transporte en bicicletas “ha arraigado, con diversas formas de implementación, en ciudades como Santa Fe, Azul y Buenos Aires”.
En Capital Federal, cuenta con casi 50 mil personas registradas y, de acuerdo a las cifras oficiales, se realizaron más de 600 mil viajes con las 650 bicicletas disponibles.
En el caso santafesino, se cuenta con 50 rodados disponibles para que ciudadanos y turistas recorran las bicisendas que se extienden por toda la costanera, así como las ciclovías que unen los 8 puntos de retiro con el centro turístico, la sede de la Universidad y diferentes avenidas troncales en el trazado del mapa urbano.
BENEFICIOS
Para reforzar los argumentos de su proyecto, Palacios enumeró las ventajas que traería la implementación del Sistema Municipal de Préstamo de Bicicletas en diversos aspectos como la salud, el medioambiente, el turismo y la economía.
Así, remarcó que el uso diario de este medio de transporte mejora la capacidad pulmonar; reduce los niveles de colesterol en sangre; disminuye el porcentaje de grasa en el cuerpo; aumenta la coordinación motriz; fortalece los huesos y mejora la estructura lumbar; ayuda a mejorar el ánimo y aumenta tanto la elasticidad como el rango de movimiento en las articulaciones.
En cuanto a la preservación del medio ambiente, el oficialista destacó que utilizar la bicicleta para desplazarse tiene una gran relevancia en la materia ya que, en relación a las emisiones de gases del efecto invernadero, se encuentra en la base de impacto cero, junto con caminar, andar en patines y otras formas de locomoción que no dependen de los combustibles.
Por otra parte, el edil consideró que también trae amplios beneficios para atraer turismo, dado que por tratarse de un medio de transporte sin costo y de fácil acceso, promueve ampliamente el traslado de los de un punto a otro. En este sentido, sostuvo que “las posibilidades de recorrer diferentes atractivos de la ciudad en un solo paseo se incrementan marcadamente”, mientras señaló que “la bicicleta como parte del sistema de transporte tiene la particularidad de ser el único que constituye un atractivo turístico en sí mismo al proporcionar la opción de observar la arquitectura y el paisaje urbano, así como detenerse en cada momento que sea preciso para apreciarlo detenidamente”.
Como última mención, expresó que la utilización diaria de la bicicleta “no insume costo alguno en combustibles” y resaltó que “más allá del valor inicial del rodado, que es mínimo comparado con el costo de un vehículo a motor, no tiene implicaciones económicas en su mantenimiento y estacionamiento”.
Comentá la nota