Impulsan proyecto para erradicar el consumo de alcohol en las playas

Ahora se acumulan reacciones ante un problema que viene observándose desde hace tiempo. Frente al creciente consumo en las playas, el Concejo evaluará un proyecto para erradicar ese hábito. En rigor, tanto la venta como la ingesta ya están prohibidas, pero la disposición no se cumple. Por eso proponen hacer más explícita la norma e incrementar controles y sanciones.
También se prevé reforzar los controles sobre comercios ubicados en playas y balnearios que puedan tener autorización para comercializar bebidas alcohólicas.

El jefe del bloque de concejales de Acción Marplatense, Diego Monti, planteó explicitar la prohibición de consumir alcohol en las playas introduciendo una modificación en la norma que de por sí ya impide la venta y el consumo de este tipo de bebidas en los espacios públicos. Según Monti, si bien ya existe una ordenanza que prohíbe la ingesta y la comercialización de alcohol en la playa por tratarse de un lugar público, lo cierto es que la disposición no se cumple por lo que para que no existan dudas sobre su vigencia, propuso aclarar este punto y poner en vigencia una serie de medidas adicionales para asegurar su estricta aplicación.

Entre otras cosas, el concejal pidió que en todas las playas existan carteles que indiquen claramente que está ?prohibido consumir alcohol? para ayudar a sembrar conciencia para erradicar así una costumbre que, en contra de lo regulado, registra un constante incremento.

Como medida adicional, Monti propuso reforzar los controles sobre los comercios ubicados en playas y balnearios que puedan tener autorización para comercializar este tipo de bebidas, obligándolos a informar mediante carteles que no está permitido el consumo de alcohol sobre la arena, ya sea en el sector público como en el de carpas y sombrillas de los balnearios. Junto a eso, los locales deberían exhibir también un cartel que recuerde que la venta de este tipo de bebidas se encuentra prohibida entre las 21 y las 10 horas.

?Esta será una herramienta más de prevención y control a la que deberán atenerse tanto consumidores como comerciantes y por otra parte, será apoyada con el recrudecimiento de sanciones?, explicó el autor del proyecto.

En este sentido Monti explicó que las sanciones podrían ser incrementadas con multas tanto para los comerciantes como para el público, que tendrían un valor de entre el 20% y el 40% del salario básico de un empleado municipal. ?En el caso de aquellos comercios que no respeten los horarios y lugares establecidos para el expendio de bebidas alcohólicas o que le vendan a menores de 18 años, serán alcanzados por multas equivalentes al 40% del sueldo básico de un empleado municipal y las reiteraciones serán pasibles de la clausura del comercio?, agregó. ?El Estado debe cumplir un rol indelegable encaminado a cuidar y educar para que se logre un consumo consciente y responsable de alcohol, porque de lo contrario, aparecen conductas que en muchas ocasiones tienen desenlaces poco felices, tanto para ellos como para terceros?, indicó Monti al justificar su proyecto.

?Si bien el consumo indebido de alcohol tiene que ver más con una educación deficiente sobre el tema, también le compete al Estado brindar el marco legal para el cuidado de la vida de todos sus vecinos?, agregó. Asimismo Monti inscribió la medida en ?la instrumentación de una política clara en el Partido de General Pueyrredon sobre el consumo de alcohol, evidenciada en los controles de alcoholemia y en la restricción horaria para su venta, a fin de evitar accidentes y contribuir a una convivencia armoniosa entre vecinos?. Asimismo, destacó que las políticas de control surten efecto a la luz del balance realizado en el ámbito provincial, donde se destacan la reducción en un 80% de los ingresos a las guardias de los hospitales de personas de todas las edades por consecuencia del alcohol y otras sustancias psicoactivas en los distritos de la costa, además de la merma del ingreso de menores de 18 con cuadro de alcoholemia en un 60%. ?Quiere decir que las políticas integrales sobre control nocturno están teniendo un efecto positivo que redunda en el beneficio de todos?, afirmó.

Una problemática que preocupa a los guardavidas

Como testigos privilegiados de las costumbres del público, los guardavidas marplatenses observan con preocupación el desmedido consumo de alcohol que se registra en las playas de la ciudad y aseguran que se trata de un fenómeno en ascenso y que se incrementa verano tras verano. Sus principales protagonistas son adolescentes y jóvenes que desde temprano ocupan la arena llevando heladeras térmicas que contienen grandes provisiones de bebidas de todo tipo, las que para ellos parecen haberse convertido en algo tan esencial como una reposera o una sombrilla.

"Percibimos que hay un gran consumo entre la gente muy joven, incluso entre los adolescentes", le aseguró a LA CAPITAL el secretario general de la Unión de Guardavidas Agremiados, Pablo Cacharosky, quien afirmó que lo inquietante es que en muchos casos quienes tienen por costumbre "amenizar" sus jornadas de playa bebiendo lo hacen sin límites y para lograr "un efecto alcoholizante" y un estado de "éxtasis"

Para Cacharosky esto suele ser a diario motivo de lógicos incidentes y de peligros concretos. "Tenemos con frecuencia rescates de personas alcoholizadas que ingresan al mar sin tener todos sus sentidos alerta y que por lo tanto pierden la conciencia de la peligrosidad", sostuvo. Cacharosky explicó que además de eso, el consumo de bebidas alcohólicas en la playa es un factor de riesgo para la salud por los efectos que tiene sobre el organismo. "Consumir esta clase de bebidas permaneciendo debajo del sol es algo riesgoso ya que el calor genera un efecto vaso dilatador que potencia el efecto del alcohol alterando la presión arterial", advirtió.

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