Esta se desarrollará conjuntamente en La Rioja y otros puntos de Argentina como Capital Federal, Catamarca y Mendoza. En ese marco, desde las Asambleas Ciudadanas indicaron que su postura en contra del desarrollo de esta actividad “no es una actitud fundamentalista, sino por el contrario, una actitud con fundamentos”. Pormenores.
La Unión de Asambleas Ciudadanas, promotora de las marchas antimineras, convocó a una concentración que tendrá lugar el 1° de marzo: serán de alcance nacional y con epicentro en localidades riojanas y catamarqueñas en conflicto.
“Ante los terribles hechos de represión ocurridos en los últimos días en las provincias cordilleranas, urge hacer oír la voz de los pueblos”, sostiene en su convocatoria la Unión de Asambleas Ciudadanas. Y fundamentan las nuevas protestas en que “las puebladas en Famatina, Belén, Andalgalá, Amaicha, Tinogasta y, ahora, Cafayate (hubo cortes de la ruta 40 hace cinco días), han puesto en boca de todos y todas esta problemática y su método depredador ”.
Por su parte, la Asamblea Popular por el Agua, integrante de la UAC en Mendoza, realizará un encuentro en la capital mendocina entre el 2 y el 4 de marzo. Allí se analizará la participación de toda la UAC en la marcha del Carrusel tradicional de la Fiesta de la Vendimia , que atravesará la calles de esa ciudad el sábado 3. El objetivo declarado es “hacer sentir la lucha contra el saqueo y la contaminación, manifestándonos con toda la alegría por las calles del centro”.
La actividad de los asambleístas mendocinos ha tomado un nuevo impulso luego de que el gobernador Francisco Pérez firmara la integración de la provincia a la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI), a pesar de haber sustentado una postura contraria a la megaminería durante su campaña, reafirmada después de asumir.
También la asamblea El Algarrobo, de Andalgalá, Catamarca, invitó a todos los sectores que adhieran a sus consignas a un próximo encuentro a realizarse el sábado 24 de marzo en la capital catamarqueña.
Las consigna de la convocatoria es: “ No somos fundamentalistas ; tenemos fundamentos, que es distinto. Fundamentalismo es decir ‘SÍ O SÍ’; es imponer este tipo de explotaciones a toda costa y a como dé lugar, aún apelando al uso de la violencia, del soborno, la cooptación, el clientelismo y la represión. Eso es fundamentalismo minero. Es cerrar los ojos a la realidad de las consecuencias de este modelo y cerrar los canales de diálogo para con la propia población”.

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