Impulsan límites a la construcción en altura en los barrios del macrocentro

El municipio propondrá al Concejo fuertes límites a la construcción en altura en el macrocentro y la periferia de Rosario para preservar el perfil de los barrios. La iniciativa fue anunciada ayer...
por el intendente Miguel Lifschitz y la secretaria de Planeamiento, Mirta Levin, en la presentación de la normativa urbanística para el segundo anillo perimetral al área central y los cordones perimetrales. El proyecto será remitido en los próximos días al Palacio Vasallo y la Intendencia pretende su pronta sanción para evitar especulaciones inmobiliarias.

Levin destacó que la propuesta apunta a "consolidar los perfiles barriales hoy existentes evitando que allí se construyan edificios en altura como se pretendió hacer el año pasado en el entorno de Villa Hortensia (Centro de Distrito Norte), algo que se pudo frenar ampliando el área de preservación histórica. Hoy hay proyectos para levantar edificios en Fisherton, en avenida Arijón y avenida del Rosario, que no son compatibles con la fisonomía de esa zona".

En la regulación urbanística hay áreas que quedan exceptuadas de los límites. "En el acceso sur por el casino, en parte de avenida Pellegrini y parcialmente en bulevar Rondeau se permitirá la construcción en altura en base a dos criterios: para reafirmar una tendencia ya existente o bien para darle un empujón a una zona muy deteriorada", precisó la funcionaria.

Consultada por las críticas de ediles opositores, quienes exigieron en su momento la planificación integral de la ciudad, evitando su fragmentación, la secretaria de Planeamiento respondió: "El trabajo que hemos realizado es de una magnitud enorme, hemos relevado y dibujado manzana por manzana gran parte de Rosario. Quienes exigen esa celeridad se olvidan que en 50 años no se hizo nada", aseveró.

Levin apostó a su rápida sanción "para evitar especulaciones de los agentes inmobiliarios", quienes alertados sobre próximos cambios urbanísticos busquen adquirir derechos mediante presentación de proyectos.

En la presentación, Lifschitz destacó que el principal cambio introducido fue "poner una lupa sobre cada sector, cada distrito, cada barrio, a cada corredor, a cada avenida, ver el detalle de las zonas y establecer una normativa más minuciosa que atiende las realidades particulares de cada lugar, independientemente de las generalidades".

Para el intendente, la iniciativa apunta a "regular el desarrollo urbano de la ciudad, en pos de un equilibrio y un criterio no sólo general sino también en particular de cada zona. Fue un trabajo muy intenso, en el que participaron también las universidades y especialistas".

El jefe municipal remarcó además que con este capítulo se completa "un avance importantísimo, que no tiene precedentes en los últimos 40 años, y que tiene como objetivo preservar la identidad de Rosario, su patrimonio arquitectónico, además de organizar y promover un crecimiento urbanístico armónico y equilibrado de toda la ciudad, renovando los usos de la construcción".

Movida por la zona noroeste

Los integrantes de la ONG Giros se movilizarán hoy al Concejo para reclamar a los ediles que fijen fecha para el tratamiento de las iniciativas bajo análisis vinculadas al futuro de la zona noroeste de la ciudad. Desde la agrupación destacaron que siete concejales apoyaron con su firma la propuesta para expropiar 90 hectáreas de Nuevo Alberdi para usos sociales, privilegiando a los históricos habitantes de la zona, quienes durante años padecieron inundaciones en el área hasta que el Estado encaró obras hidráulicas estratégicas. Por ahora, el bloque socialista defiende el plan integral presentado por el Departamento Ejecutivo.

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