El ascenso en relación a julio se inscribe en el orden del 7,6%. De esta forma, una familia tipo compuesta por cuatro personas necesitó desembolsar 1.229 pesos para costear el valor de los 25 productos de primera necesidad. El nivel de la CBA medido por el INDEC resultó un 50,42% inferior a la realidad local.
Incluso esa constante queja y mal humor social ante la suba progresiva de precios que se instaló en la Argentina real desde hace un par de años fue el caballito de batalla de un amplio sector de la oposición para acaparar voluntades en las pasadas elecciones Primarias, tratando de demostrar las dos caras de este modelo de gestión.
Sin embargo, y paradójicamente, las objeciones parecen haber sucumbido ante la actual coyuntura económica, donde toda razón que pueda tener la realidad no encuentra cabida ante la contundencia de los bolsillos llenos y, hasta ahora, un buen pasar en la forma de vida de los argentinos (los resultados comiciales así lo demostraron y todo indica que se confirmará en octubre).
Se disparó el costo de vida
El boom del consumo y la inyección de dinero fresco a la plaza comercial, argumentan los especialistas, explican estas contradicciones patentes, que en el caso de Tucumán, durante agosto, mostró su cara más explícita.
En este sentido, la valorización de la Canasta Básica Alimentaria (CBA, utilizada para establecer el nivel de indigencia de la población) tuvo un fuerte repunte el mes pasado con respecto a julio, pues se registró un incremento del 7,6 por ciento. De este modo, los 25 artículos de primera necesidad que son consumidos por una familia tipo (integrada por cuatro personas) tuvieron un precio que se ubicó en los 1.229,41 pesos lo que determinó un ascenso de 86,87 pesos en comparación a 30 días atrás (en julio el valor de la CBA fue de 1.142,54 pesos).
Ahora bien, si la ponderación tiende a proyectar la serie en lo que va del año, puede decirse que, en ocho meses, la Canasta tucumana demarcó un encarecimiento en el orden del 22,02 por ciento, mientras que si los guarismos se retrotraen un año atrás, surge que, desde agosto de 2010 a igual período del presente año, el incremento se ubicó en el orden del 42,80 por ciento (pasó de 860,93 a los 1.142,54 pesos actuales).
Los datos destacados anteriormente se basan en el relevamiento que realiza EL SIGLO a partir de la codificación de precios efectuada mes a mes en los principales centros de compras de la Capital, donde se elabora una grilla con los valores promedio de cada uno de los productos analizados. En igual sentido, y para no alejarse de lo habitual ya a estas alturas, costear la CBA local exhibe enormes diferencias en relación a los números elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) intervenido desde hace cuatro años por la gestión kirchnerista bajo el comando del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. De acuerdo a lo señalado por el organismo oficial, la Canasta, en el último mes, solamente tuvo el módico valor de 609,56 pesos, es decir una diferencia monetaria de 619,85 pesos, lo cual, traducido a nivel porcentual, se deduce que la estimación gubernamental resultó ser un 50,42 por ciento más barata que los valores manejados en la city tucumana.
Vale resaltar además que el análisis llevado a cabo por este medio, se hace en función de la propia lista de artículos que el INDEC determina para su medición, como así también se tiene en cuenta el nivel calórico y de consumo de estos alimentos reflejado por la familia tipo aquí adoptada como muestra.
En el sube y baja
Al momento de elaborar una desagregación de precios es dable remarcar que fueron 12 los artículos en los cuales se registró un incremento en su valor, en tanto nada más que cuatro productos manifestaron un descenso en el precio, mientras que en nueve de ellos no hubo variación alguna.
Así, entre los principales productos que sufrieron los efectos del encarecimiento dinerario, se encuentran: frutas (+38,59%), soda (+33,33%), sal gruesa (+26,43%), hortalizas (+16%), queso (+8,16%), carne (+7,94%), arroz (+7,24%), leche (+3,94%), café (+2,72%), mermelada (1,93%).
Asimismo, en el grupo de aquellos comestibles donde el precio manifestó una tendencia a la baja, se pueden mencionar a los siguientes: polenta (-22,42%) y jugos (8,40%).
El incremento acaecido vino a romper un esquema consecutivo sustentado en un par de meses donde los ascensos en los valores promediaban entre el 0,8 y el 1,5 por ciento.
El INDEC dice que la inflación fue del 0,8% y Moreno denuncia que otras mediciones son en base a “datos falsos”
El cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió ayer el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual, de acuerdo a su medición, registró una variación mensual del 0,8% en relación a julio y de 9,8% con respecto a agosto del año anterior. En tanto, si la comparación se efectúa tomando como parámetro a diciembre de 2010, el nivel general tuvo una variación de 6,4%. Tales datos resultan sumamente inferiores al análisis confeccionado por consultoras privadas y dados a conocer por los sectores opositores al gobierno kirchnerista, pues dicha medición inflacionaria se ubicó en el 1,87% para agosto pasado.
Cabe recordar que estos números "alternativos" a los oficiales comenzaron a difundirse desde el ámbito parlamentario a partir que desde que la Secretaría de Comercio Interior empezó a multarlas con el argumento de que la información que proporcionan no proviene de mediciones certeras. Esta situación fue propicia para que la fiscal Carolina Rosiglio diera curso a la denuncia presentada por Guillermo Moreno contra Carlos Melconian, Rodolfo Santángelo y Orlando Ferreres, titulares de las firmas que confeccionan los índices.
Rosiglio pidió, entre otras cuestiones, que se requiera a la Comisión de Libertad y Expresión de la Cámara de Diputados que remita los informes publicados "acerca de promedios de índices de evolución de precios" y que suministre la "resolución o acto administrativo mediante la cual se adoptó la decisión de realizar esas publicaciones, y todo aquel otro elemento de juicio de donde surja a partir de qué datos se obtiene el promedio de índices que se da a conocer mensualmente".
En las denuncias presentadas ante la Justicia, la Secretaría de Comercio Interior sostiene que "los datos falsos" respecto a la evolución de los precios fueron generados por las consultoras con el "fin de beneficiarse" ellas mismas, "y beneficiar a algunos agentes del mercado financiero, que resultan clientes", con ganancias extraordinarias en perjuicio de los consumidores y del Estado nacional.


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