Impuesto a las Ganancias: el gobierno K se niega a actualizarlo

Economistas aseguran que el Estado recauda alrededor de 4.000 millones de pesos por año. La polémica norma afecta el poder adquisitivo de alrededor de dos millones de trabajadores
El silencio parece ser la respuesta elegida por el Gobierno nacional ante los constantes reclamos de los sindicatos para que se suba el mínimo no imponible que regula el impuesto a las Ganancias. En ese marco, trascendidos aseguran que desde la Rosada estarían evaluando no actualizar el impuesto durante 2012, priorizando hacerse de fondos que le permitan subsistir ante la crisis económica que se empezó a vislumbrar en el estancamiento de la producción nacional, y el creciente déficit fiscal.

La situación es advertida por los gremios más importantes de la producción que anunciaron protestas para los próximos días.

“Lo más inmediato (que debe afrontar el Gobierno nacional) es un problema fiscal, ya que se ha pasado de una situación de superávit a una situación de déficit. Las cuentas públicas impulsan al Gobierno a sostener este tipo de medidas”, indicó a Hoy Claudio Katz, economista, investigador y docente de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA).

La crisis mundial, que empezó a generar los primeros cimbronazos en la industria local (caída abrupta de la construcción y estancamiento en la producción automotriz), resulta indispensable a la hora de entender las medidas que se impulsan desde el Ejecutivo nacional. De ahí que se plantee afrontar los problemas económicos venideros con las “cajas” que estén a su alcance (Anses, YPF, entre otras). En ese sentido, los montos generados a partir del impuesto a las Ganancias poseen una significativa importancia. Según las estimaciones de los economistas consultados, lo recaudado por el Estado asciende a cerca de $ 4.000 millones, cifra que representa casi la mitad del pago del vencimiento de la deuda externa que el Estado argentino debe afrontar en 2012.

“El Estado no tiene la misma disponibilidad y está un poco más apretado de recursos. El Gobierno tiene una contradicción, porque por un lado debe reducir el gasto público y por otro debe generar la demanda interna, a partir de los salarios”, agregó Eduardo Lucita, economista e investigador del EDI.

El alcance del impuesto

En la actualidad el impuesto posee un piso de $ 7.998 para los trabajadores casados con dos hijos y de $ 5.782 para los solteros. A su vez, se estima que la norma afecta

a alrededor del 20% de los empleados en blanco y a más de 200 mil jubilados.

“Es inadmisible que exista un impuesto a las Ganancias, es de por sí un contrasentido. Es una distorsión completa, que está afectando a un sector muy numeroso de la clase trabajadora”, sostuvo Katz. “Hasta el año pasado pagaban 1.500.000, y si esto sigue así, y con la actualización de las paritarias, la cifra podría ascender a 1.800.000 trabajadores”, añadió Lucita.

Por último, la estrategia gubernamental pareciera aclararse con el paso del tiempo, viendo la preponderancia de intereses foráneos, traducidos en el pago de una ilegal deuda externa contraída en el marco de una dictadura militar, por sobre los intereses de los trabajadores, que deben pagar un impuesto totalmente ilegítimo.

“Considerar ganancias al salario es una aberración”

El reclamo de actualización del impuesto a las Ganancias no exonera a la norma de su carácter ilegítimo, no sólo por haber sido llevada a cabo por el gobierno de Fernando de la Rúa, sino también por pensarse al salario en términos de ganancia.

“Desde el punto de vista conceptual, considerar ganancias al salario es una aberración tributaria. Habría que modificar las escalas que puso (el exministro de Economía de la Alianza) Machinea y nunca se tocaron”, aseguró el economista del EDI Eduardo Lucita.

“De por sí, es inadmisible que exista este gravamen, es lo mismo que ocurre con el IVA. Mientras tanto, los impuestos a los sectores acaudalados siguen siendo muy bajos”, sentenció el docente de la UBA Claudio Katz (foto). Además, sostuvo que “el Gobierno en el terreno impositivo no llevó adelante medidas de progresividad”, ya que “no se ha modificado ninguno de los gravámenes de la estructura regresiva”, situación que sigue afectando al grueso de los trabajadores.

Pedido por los docentes

El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, reclamó ayer a la presidenta Cristina Fernández la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, ya que afecta el sueldo docente e incide en el déficit de tres mil maestros que afronta el distrito, pero los gremios locales atribuyeron esa falta “al vaciamiento de la escuela pública”. El funcionario sostuvo que los educadores con hijos alcanzados por el tributo no pueden cobrar el salario familiar.

“Hoy, todos los docentes de la ciudad pagan Ganancias”, se quejó Bullrich al referirse al maestro de jornada completa.

Los alcances del tributo

Actualmente, el piso mínimo del pago de Ganancias es de 7.998 pesos para los trabajadores casados con dos hijos y de 5.782 para los solteros.

El oficialismo impondrá su mayoría para clausurar todos los intentos opositores de actualizar los valores del tributo en el Congreso.

"La facultad para modificar el impuesto la tiene el Poder Ejecutivo; se la cedió el Congreso el año pasado, cuando sancionó el presupuesto 2012", dijo el jefe del bloque oficialista de diputados, Agustín Rossi

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