El PJ y algunos aliados (Cassia, Piedrafita y Gutiérrez) aprobaron el incremento de 20% del Inmobiliario, subas de 0,5 y 1% en Ingresos Brutos y la eliminación de la “tasa cero”. Rechazo de la UCR y el PD.
La UCR y el PD no acompañaron, pero tampoco le complicaron el trámite: dos diputados radicales tenían licencia y un tercero del PD desapareció al momento de la votación. De esa forma, el PJ obtuvo 23 votos afirmativos contra 22 negativos.
El tratamiento de este proyecto era casi un trámite frente al Presupuesto, la estrella de la jornada. Es que, a pesar de que la ley Impositiva es la que fija los ingresos provinciales con que contará la Administración Pública, el gran debate estaba centrado en la falta de acuerdo entre radicales y peronistas en torno a la pauta de gastos.
El jueves por la mañana, todo se desarrolló en cerradas oficinas y largos llamados telefónicos a Casa de Gobierno y a la intendencia de Godoy Cruz. Así es como transcurrió la jornada, con los dos partidos mayoritarios negociando el Presupuesto y los jefes de la negociación fueron el vicegobernador Carlos Ciurca y los enviados de Alfredo Cornejo, el intendente y presidente de la UCR.
Pero de Impositiva, ni un comentario. Es que la suerte estaba echada de antemano, aun con la oposición del PD y la UCR. Incluso alguien comentó que no se entendía la escena del miércoles por la noche, cuando radicales y peronistas se acusaron mutuamente por el fin de las negociaciones, y cuando podrían haber cerrado el capítulo de Impositiva tan sencillamente como se cerró ayer a la siesta.
Con dos radicales ausentes con aviso en el recinto (Humberto Montenegro y Teresa Maza), esa bancada sumaba 18 votos negativos al impuestazo. El PD cuenta con cinco escaños, por lo que los rechazos a Impositiva llegaban a 23.
El PJ sumó sus 20 diputados sentados en el recinto, a los que se agregaron las voluntades de Daniel Cassia (Es Posible), Néstor Piedrafita (Nuevo Encuentro) y Patricia Gutiérrez (Unión Popular). En total 23 votos, lo que implicaba un empate que obligaba al presidente de la Cámara baja, Jorge Tanús, a desempatar. Pero no fue necesario ese doble voto de Tanús, porque el demócrata Jesús Riesco desapareció de la Cámara y no volvió hasta pasada media hora de la votación.
Lo importante es cuánto deberá pagarse en concepto de impuestos provinciales. El Inmobiliario se incrementará un 20%, aunque quedan exentas las propiedades urbanas que pagan menos de $ 80 anual y las rurales de hasta 5 hectáreas cuyo avalúo fiscal no supere de los $ 2.000, excepto las ubicadas en primera zona vitivinícola.
Los inmuebles cuyo avalúo fiscal sea superior a $ 300.000, deberán pagar un adicional de 10% del valor del impuesto. Este dinero será destinado a un fondo para la construcción de viviendas. Asimismo, las personas físicas o jurídicas que tengan más de 3 propiedades, a partir de la cuarta deberán pagar un 10% del monto del impuesto.
En cuanto al impuesto a los Ingresos Brutos, a pesar de las críticas de diversos sectores económicos, el capítulo se aprobó tal como pretendía el Poder Ejecutivo. Se establecen subas que van desde el 0,5 al 1% dependiendo de los casos y se elimina la tasa cero, excepto a las actividades primarias.
Y estas subas fueron el eje del desacuerdo de la UCR y el PD. Por principio, los demócratas no avalan incrementos impositivos que afecten al libre accionar de la actividad privada; los radicales, por principio, no avalan incrementos a todos por igual.
Pero además, también los une el fantasma de la promoción industrial en provincias vecinas que, según ambas fuerzas, obliga a pensar en el cobro de impuestos también como una forma de promocionar la economía. Y también los acerca en el rechazo la floja capacidad recaudatoria que exhibió el gobierno de Celso Jaque



Comentá la nota