Mauricio Macri y María Eugenia Vidal juraron este viernes como Jefe y Vicejefa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, respectivamente. Macri instó a superar "los fanatismos y los prejuicios" y dijo que trabajará para la unidad "en el marco de un federalismo de verdad, sin imposiciones, ni sometimientos".
Estuvieron presentes en la sesión especial los ministros de gobierno, el vicepresidente primero de la Casa, Oscar Moscariello, y el vicepresidente primero electo, Cristian Ritondo (quien fue el segundo en felicitar a Vidal), además de autoridades de la Legislatura, funcionarios de la Ciudad e invitados especiales.
Macri convocó este viernes a trabajar "entre el Estado, las empresas y los sindicatos para encontrar mecanismos de concertación que garanticen la paz social" para hacer frente a los "momentos de crisis económica y social en el mundo".
"Debemos entender que los grandes problemas que nos aquejan sólo se solucionarán pensando más allá de esos límites que creó la política. Esos límites en la gente no están, no existen. No son parte de su vida de todos los días", afirmó Macri y ratificó su compromiso de trabajar por la unidad de los argentinos. "Ese será mi aporte", precisó.
Instó a superar "los fanatismos y los prejuicios" y convocó a que "trabajemos juntos por el futuro todas las fuerzas políticas y también esa gran mayoría de argentinos que no se siente parte de las viejas estructuras partidistas pero quiere construir algo diferente."
Macri explicó que ese diálogo supone una nueva forma de relación con el gobierno: "No abandonaremos nuestro rol de alternativa nacional. En muchas cosas, tenemos ideas distintas y tenemos el deber de exponerlas. Debemos mantener nuestros puntos de vista y debatirlos en un diálogo franco y sincero. La discrepancia en el campo de las ideas no debe llevar al enfrentamiento personal", dijo.
"La Ciudad, las provincias, el Gobierno nacional, deben colaborar para conseguir el bienestar de los argentinos, en el marco de un federalismo de verdad. Sin imposiciones, ni sometimientos", aseguró.
El Jefe de Gobierno porteño consideró "fundamental" dar más lugar a los jóvenes y enumeró los cuatro grandes desafíos para la nueva gestión: la cuestión ambiental, construir una sociedad más integrada socialmente, la seguridad de los vecinos y la cultura.
"La cuestión ambiental ha dejado de ser una opción. Cada vez más he ido comprendiendo su urgencia: no debe haber proyecto de la ciudad que no tenga en cuenta esta realidad abrumadora. Ésta es una visión que compartimos en todas las áreas de gobierno, trabajando de manera transversal, para que las iniciativas y las acciones que emprendamos tengan una fuerte impronta ambiental", precisó.
Afirmó que la educación, la salud y el trabajo son los pilares fundamentales para construir una sociedad más integrada socialmente y dijo que la seguridad de los vecinos sigue siendo un desafío central. "Por supuesto, seguiremos insistiendo para que la seguridad forme parte de una agenda de trabajo en la que ciudad, nación y provincia podamos coordinar recursos y planes de acción", precisó.
Macri se comprometió a seguir promoviendo "la cultura gratuita, diversa y de calidad, tanto en el espacio público como en sus instituciones culturales" y a trabajar en conjunto "con el sector privado, promoviendo la oferta".
Agradeció especialmente la presencia de los alcaldes de Santiago de Chile, de Asunción del Paraguay, de Montevideo y del Distrito Federal de México y aseguró que América Latina es "nuestro lugar en el mundo".
"Debemos trabajar para consolidar todos los mecanismos de cooperación y articulación entre los países que son parte de esta gran nación latinoamericana. Pero esta actitud no debe ser hija de una nostalgia nacionalista, ni de la queja acerca de un pasado cuestionable, sino del optimismo que busca construir un futuro mejor encarando desafíos comunes", dijo.
A lo que añadió: "Queremos que la unión logre hacer avanzar la comunidad en la que nuestros hijos van a tener que encontrar su modo de vivir, su estilo, su forma de ser ellos y de ser felices. Por esa realidad queremos trabajar, disfrutando de hacerlo, y sumando a todas las personas de buena voluntad que sabemos pueblan cada rincón de nuestro territorio".
Uno de los párrafos centrales de su discurso fue el cual sostuvo: "No abandonaremos nuestro rol de alternativa nacional. En muchas cosas, tenemos ideas distintas y tenemos el deber de exponerlas. La democracia funciona con partidos que mantienen diversas formas de ver el mundo y que las defienden para que los argentinos puedan optar por cuáles de ellas se inclinan".
Y añadió haciendo un mea culpa: "Hemos entendido que la visión meramente eficientista no es la visión correcta. La tarea de conducir y administrar una ciudad es una tarea humana. De comprensión mutua, de acercamiento, de encuentro. Es lo que necesitamos para que nuestros logros sociales, educativos, de salud, de tránsito, nuestras importantes metas ambientalistas, se hagan posibles. El verdadero valor de un gobierno, de un liderazgo, es su capacidad de mejorar la vida concreta y real de los ciudadanos".
A su juicio, expresó: "Un líder sirve si ayuda a la gente a llevar adelante su aventura vital, si ayuda a las personas a crecer y trabajar por su felicidad y la de los suyos, que es en definitiva la felicidad compartida de todos los que vivimos aquí y llevamos a la Argentina en el alma".
Luego, en el Centro Metropolitano de Diseño, juró el nuevo Gabinete, sólo el cambio de Carolina Stanley en lugar de Vidal y con las incorporaciones de Emilio Monzó y Andrés Ibarra.






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