Desde el '89 cerraron más de 20. Actualmente hay autorizadas 31 que incluyen algunas de las que ya no funcionan. De 17 YPF que había en el departamento, hoy sólo hay 5 y 3 son de Repsol. Carencia en los distritos.
En algunos parajes deben recorrer hasta casi 100 kilómetros para llegar a una estación que lo abastezca de combustibles, ya sea nafta, gasoil o querosén. Es decir, 100 de ida y otra distancia similar de regreso.
Sólo en algunos pueblos quedan surtidores informales como son el caso de la Villa 25 de Mayo o El Nihuil. Estos lugares dependen de la voluntad del comerciante de ir a comprar combustible y tenerlo, sin control de entidades de energía, y abastecer a los lugareños que son productores agrícolas, prestadores turísticos o turistas. Esta "vista gorda" de las autoridades de control, en el caso de existir, está basada en el servicio social que cumplen en lugares alejados de los centros donde se expenden naftas.
En el caso de las que fueron vendidas continuaron operativas bajo otras marcas.
Uno de los referentes a la fecha de estos comercios que debieron cerrar sus puertas es el ex gerente de Petrosur, José Mora. Petrosur era una distribuidora que tenía también su estación de servicios en la esquina de Libertador e Independencia.
El ex directivo sostuvo que efectivamente este fenómeno pasó inadvertido debido a la fuerte crisis del 2001. Fue entonces cuando se produjo el mayor número de cierres.
"Calculo que más de 100 personas perdieron sus trabajos con los consiguientes efectos en familias enteras", dijo.
Explicó que antes del 2000 el sistema implementado por la sociedad mixta de YPF comenzó a tener efecto en los emprendimientos más pequeños. "Algunos se asustaron por la inminente crisis y cerraron o vendieron y otros directamente no pudieron sostenerse".
"Hasta el '99 todo el país estaba con el control de grandes distribuidoras y el Nuevo Cuyo estuvo bajo la órbita de de Consecuyo que a la llegada de Repsol también desapareció y la comercialización de combustibles comienza a hacerse directamente. Es ahí donde se instalan cupos y se abrieron varias estaciones de servicios y otras fueron adquiridas y remodeladas acción que englobó también a las estaciones del ACA. En esos momentos -dice Mora- se calcula que la inversión en San Rafael nada más superó los 5 millones de dólares. Fue imposible competir", recordó.
"Ahí también comenzaron a cerrar las estaciones que eran propiedad de familias y algunas con trayectorias que superaban los 50 años".
A esta altura, Mora recordó que las concesiones de estaciones de servicio se hacían contra hipotecas que en algunos casos incluían las casas particulares de los comerciantes. "Así, de 17 YPF que habían en el departamento, hoy sólo quedan 5 y tres de ellas, afirmó, son de la compañía" (Repsol).
Existen también algunas de las firmas Sheel, Esso y Petrobras.
Al ser consultado sobre las firmas que accionaron contra YPF sostuvo que sólo conoce de dos juicios, el de su ex empresa y de la estación de servicio Pilar, que estuvo ubicada en Chile y Bombal.
Cabe destacar que de acuerdo al registro que obra en Rentas de la Municipalidad local, la mayoría de las empresas que cerraron, pertenecen a los distritos donde se presenta un fenómeno similar al que ocurrió con el cierre de cajeros de los bancos de la Nación, Mendoza y de Previsión Social. Los usuarios deben trasladarse largas distancias para poder operar con entidades bancarias. Tal es el caso de los consumidores de combustibles. Esto afecta enormemente también a la incipiente industria del turismo.
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