«Los importadores quieren desgastar el régimen fueguino»

Lo sostuvo el ministro de Industria, Fabio Delamata, ante la seguidilla de publicaciones en medios nacionales cuestionando los beneficios de los que goza la industria electrónica de Tierra del Fuego. Apuntó a los sectores importadores, acusándolos de «trabajar en el desgaste continuo» de la Ley 19.640.
Nueve artículos periodísticos en seis días fueron publicados en medios como Clarín y La Nación, refiriéndose negativamente a los alcances de la sustitución de importaciones encaradas por el Gobierno nacional, a través del polo tecnológico de las industrias electrónicas radicadas en la provincia.

Esto motivó una nueva defensa del ministro de Industria e Innovación Productiva, Fabio Delamata, para quien estas publicaciones que critican al régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, representan «una nueva embestida de los sectores importadores radicados en el Continente».

«La cuestión en torno al consumo de divisas, que toca de cerca a las industrias amparadas en el régimen fueguino, ha traído aparejada la oportunidad para que los importadores vuelvan a trabajar en el desgaste efectivo y continuo del régimen de Tierra del Fuego», remarcó el funcionario.

En ese sentido, Delamata recordó que los productos elaborados en la Provincia «no compiten con el Continente y si no se fabricaran aquí serían importados, afectando así las políticas de sustitución de importaciones que lleva adelante el Gobierno Nacional».

«Si Argentina no apostara a la producción en la Provincia esos productos se importarían, por lo que la fuga de divisas sería exactamente igual, aunque con un agravante: no habría en Tierra del Fuego cerca de 13 mil puestos de trabajo, ni 8 mil camiones circulando por todo el país, así como tampoco la Provincia no percibiría 500 millones de pesos en concepto de tasa de verificación de procesos productivos para el pago de cualquier servicio, ya sea educación, salud o seguridad», agregó.

Para el Ministro de Industria «hay que dejarle un mensaje muy claro a los fueguinos: esto es un ataque subliminal, y a partir del tema de las divisas lo que se pretende es atacar al régimen de Tierra del Fuego, al que siempre es muy fácil atacar».

«Digo que resulta fácil porque, a pesar de la evolución del régimen en materia de producción, a lo largo de su historia siempre fue cuestionado porque se trata de un sistema que se sustenta nacionalmente y tiene un costo fiscal al que algunos le atribuyen millones de dólares, que a veces duplican y hasta triplican del monto real», señaló.

Asimismo, sostuvo que los artículos periodísticos que se publican a nivel nacional «conocen bastante poco de los procesos productivos, además de tener, en numerosos casos, mala intención respecto a la información que se brinda».

Bajo control

Sin embargo, el titular del Ministerio de Industria aseguró que «a los fueguinos lo que más le debería interesar es que no hay un escenario de pánico o desesperación y de hecho, dos de las empresas más importantes de la provincia que mantuvieron reuniones con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ya comenzaron a realizar proyectos que trabajan en la sustitución de materias primas o divisas, porque no necesariamente podemos creer que de la noche a la mañana, aunque tengamos ganas, crearemos tecnología de punta en el país».

«Se están comenzando a desarrollar procesos que tienen que ver con industrialización de petróleo o de productos primarios para generar una compensación de la erogación de divisas hacia el extranjero, y en esto hay una gran recepción de los empresarios, que en conjunto con el Gobierno provincial, a través de la gobernadora Ríos, analizamos en Buenos Aires qué tipo de propuestas podemos sumar sobre este tema, en alineación con las políticas impulsadas por el Gobierno nacional», indicó.

Delamata subrayó que si bien «el tema de las divisas afecta a nuestra economía, es muy importante aclarar, sin necesidad de hacer prensa amarilla, que en Argentina hay economías locales que son inmensamente generadoras de divisas como el campo y la agroindustria, y otras economías regionales, entre las que se incluye la electrónica, que son demandantes de divisas».

«Todo lo que se ha venido haciendo hasta el momento con la industria es un principio, y para nada es el principio del fin como nos quieren hacer creer, pero los fueguinos debemos defender lo nuestro», concluyó.

—RECUADRO 1—-

Menos recaudación por celulares

Delamata mencionó que el artículo publicado ayer por La Nación, donde se argumenta que si bien en 2011 hubo una mayor fabricación local de teléfonos celulares en realidad el Estado dejó de percibir US$ 483 millones en concepto de distintos impuestos, la información es «parcialmente» correcta, ya que «los teléfonos que antes se importaban pagaban un 26 por ciento de aranceles, y los fabricados en la provincia tributan un 7 u 8 por ciento, por lo que hoy un celular cuesta un 26 por ciento menos, y las operadoras que los comercializan no se han quejado de esto».

«El Estado recauda menos impuestos internos por IVA, pero los precios no se dispararon, como advertían los importadores, y tampoco hubo desabastecimiento en el mercado interno», explicó.

—RECUADRO 2—-

Defender los beneficios a la industria

Por otra parte, el ministro Delamata pidió a los fueguinos defender los beneficios impositivos que la Ley 19.640 otorga a la industria electrónica. «Hay cosas que no podemos dejar de olvidar, ya que el año pasado se incorporó la computación al régimen fueguino, y eso dio como resultados que firmas como Hewlett Packard, Lenovo, Sony Vaio y BGH Positivo estén instaladas en la Provincia».

A esto se suma el posible desembarco de la multinacional Intel, cuya producción de microprocesadores en la isla representa un impacto positivo para el proceso de sustitución de importaciones que pretende lograr el Estado nacional.

Comentá la nota