El ministro del Interior, Florencio Randazzo, admitió hoy que con Brasil existe una "pelea de intereses", pero aseguró que "de ninguna manera" las disputas comerciales van a provocar un deterioro de la relación entre ambos países.
Randazzo justificó así la decisión oficial de aplicar límites al ingreso de varios productos importados, entre ellos, los fabricados en Brasil.
El ministro aseguró que el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, "en ningún momento se manifestó enojado" cuando estuvo en Buenos Aires para participar de los festejos por el Bicentenario.
Y aclaró que tampoco hubo un planteo formal sobre la existencia de "ningún impedimento para que ingresen importaciones" desde el Brasil.
Según Randazzo, "Brasil tiene una balanza favorable con Argentina. Y eso quiere decir que la Argentina importa mucho más de lo que exporta".
"Eso implica que, como es una pelea de intereses que naturalmente se da cuando se habla de comercio, nosotros defendemos la industria argentina, los trabajadores y el precio de las góndolas en los supermercados", enfatizó el funcionario.
Ayer, desde la Federación de Industrias de San Pablo advirtieron que el 70 por ciento de los embarques de alimentos brasileños para Argentina fueron cancelados este mes por importadores y exportadores, por el "miedo" que tienen a las represalias del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.



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