¿Qué implican las restricciones que pretenden para la ruta 34?

Las dudas que se instalaron en el Concejo Municipal y que derivaron en el pase a comisión del proyecto que prevé la no edificación a 250 metros de la traza del desvío de la ruta 34 que se construirá al oeste de la ciudad persisten.
No sólo en el sexto piso del Palacio Municipal, sino también en algunos productores agropecuarios, que quieren saber cómo afectará esta decisión a sus construcciones dentro de sus campos.

Vale recordar, entonces, en qué consiste este estado de "non edificandi" -tal como se denomina en la jerga legal- que se le pretende dar. Es una franja de 250 metros a cada lado de la traza (por ahora virtual, porque aún no está definida por Vialidad Nacional), en la cual no se podrá construir nada de ahora en adelante.

La intención del Municipio en esto se puede definir en dos objetivos:

por un lado, conservar terreno suficiente para una eventual ampliación del desvío en un futuro y, por el otro lado, crear un espacio que sirva para una mitigación ambiental. Una de estas utilidades sería para evitar que los futuros transeúntes vean muy de cerca el Relleno Sanitario.

"Este proyecto trata de planificar y prever que en el futuro no se tengan inconvenientes", señaló hace algunos días el secretario de Obras Públicas y Planeamiento Urbano de la Municipalidad, Daniel Ricotti.

¿Qué es lo que se quiere evitar? Que en Rafaela pase lo que sucedió en Buenos Aires con el Acceso Norte, que al momento de construirse -en la década del 40- se podía observar un gran espacio verde a la vera de la ruta. Con el paso del tiempo -y sin haber dejado una restricción como la que se pretende aquí- las construcciones fueron ganando terreno, hasta tomar el aspecto actual.

A nivel local también hay un ejemplo más que concreto: la propia ruta 34. Al momento de proyectar la refuncionalización, el Municipio se encontró que, en determinados sectores, no se habían realizado las previsiones necesarias. Es por ello que, en la actualidad, hay sectores en donde no hay colectoras.

Lo que debe quedar en claro es que lo que ya está construido, podrá permanecer. En los campos se podrá continuar con las actuales producciones. El único cambio que habría es que, en el caso de una construcción que se encuentre dentro de esta franja, cuando llegue el momento del recambio, deberá volver a construirse pero más allá de estos 250 metros previstos.

Otro punto a tener en cuenta es que el dominio del terreno seguirá en manos de los mismos dueños, es decir, en este momento no habrá expropiaciones. Solamente, se le pedirá que no se construya nada.

En el caso de hacerlo, y llegado el momento de alguna expropiación para ampliar la llamada "Variante Rafaela", el Estado sólo pagará por el terreno y no por la construcción hecha, puesto que esta se edificó violando el "non edificandi".

Por otra parte, en el caso de lo actualmente existente, y llegado el caso eventual de una expropiación, sí se le pagará, puesto que estaba antes de que salga esta normativa.

¿Hay algún tipo de construcción permitida? No. En esa franja de 250 metros a cada lado no se puede edificar nada.

El Concejo Municipal volverá a analizar este tema el próximo lunes. Por lo pronto, no está confirmada la presencia del secretario Ricotti para hablar del tema. Pero tampoco hay que descartar que sea convocado ese mismo día y que se saquen todas las dudas que han surgido.

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