Impidieron una fuga en la cárcel de Riccheri y Zeballos

Impidieron una fuga en la cárcel de Riccheri y Zeballos
Un intento de fuga que pretendieron llevar adelante cinco detenidos fue abortado durante la noche del jueves en la vieja cárcel de encausados de Riccheri y Zeballos. La situación, a pesar de las primeras informaciones, no derivó en motín ni hubo reclamos...

Un intento de fuga que pretendieron llevar adelante cinco detenidos fue abortado durante la noche del jueves en la vieja cárcel de encausados de Riccheri y Zeballos. La situación, a pesar de las primeras informaciones, no derivó en motín ni hubo reclamos de parte de los reclusos a las autoridades penitenciarias. Y todo se resolvió con el traslado de los internos a otros penales.

Todo se detectó alrededor de las 22 del jueves "en un control de rutina" hecho por los agentes penitenciarios. Alertados por el ladrido de los perros de guardia, detectaron en los pasillos internos del penal que dan a calle Montevideo a cinco reclusos con intención de ganar la calle. La misión, dijeron voceros policiales, hubiera sido muy difícil ya que antes tenían que "desarmar o cortar los barrotes de una ventana enrejada".

"El personal del Servicio Penitenciario detectó la irregularidad porque comenzaron a ladrar los perros. Los reclusos habían hecho un boquete en una de las paredes del pabellón B (donde hay 27 hombres) después de haber armado un montículo con colchones para ganar altura. Una vez allí se treparon hasta el techo del pabellón y desde ahí pretendían ganar un pasillo interno que da a calle Montevideo y que está inhabilitado para ellos. Pero el ladrido de los perros puso en alerta a la guardia y los cinco convictos quedaron varados en la altura por lo que se metieron nuevamente al pabellón", sostuvo Pablo Cococcioni, secretario de Asuntos Penitenciarios.

Según voceros policiales, los hombres habían hecho además una soga anudando sábanas y toallones para descolgarse desde el techo. Pero abortado el intento, ese elemento fue secuestrado junto a algunas limas con las que planeaban cortar las rejas que dan a la calle.

Tras ver a los presos en esa situación, desde el Servicio Penitenciario convocaron a efectivos de la Unidad Regional II quienes cercaron la manzana ante la posibilidad de que los internos ganaran la calle y dispusieron un operativo cerrojo por si la situación desembocaba en una protesta generalizada.

El titular de la comisaría 6ª, Fernando Ochoa, manifestó que "el hecho se detectó a tiempo y luego se hizo una requisa en la que se contaron los internos y se constató que no faltaba nadie. Tras eso el pabellón fue desalojado para reparar el boquete y la cosa no pasó a mayores. Nadie se resistió a la requisa y la situación se controló rápidamente, a las 24 ya estaba todo en orden".

El juez Correccional Carlos Leyva, que interviene en la causa, explicó a su turno a LaCapital que "no hubo presentaciones de reclamos ni denuncias de apremios por parte de los reclusos ni sus representantes legales y que por disposición del Servicio Penitenciario los detenidos fueron trasladados a otras cárceles".

En este sentido Cococcioni aclaró que los cinco detenidos descubiertos en intención de fuga fueron trasladados la misma noche del jueves a la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero y que la mañana de ayer cuatro de ellos fueron derivados al penal de Coronda. El único que quedó alojado en Piñera fue un muchacho de 20 años que quedó a disposición de un juzgado de Menores, ya que al momento de cometer el ilícito por el cual esta preso tenía menos de 18 años.

Finalmente, el funcionario provincial dijo que los cinco internos que quisieron escapar del presidio de Riccheri y Zeballos tienen entre 19 y35 años y están en procesos por delitos como robo y robo a mano armada.

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