“Es imperioso juzgar a los que endeudaron al país”

El Ministro de Justicia dijo que el juicio a Martínez de Hoz “abre la puerta” para avanzar contra los que usaron el excedente financiero internacional para endeudar al Estado.
“Son muchos los Martínez de Hoz que todavía están libres”, afirmó Julio Alak tras considerar que “resulta imperioso avanzar en la sustanciación de procesos judiciales contra los civiles que endeudaron al país y destruyeron la industria nacional en beneficio propio y de intereses imperiales”.

El Ministro participó ayer de la Posta de Derechos Humanos, organizada en el marco de los festejos por el Bicentenario, donde se expone la Muestra Itinerante Banco Nación y se realizan presentaciones del Equipo Argentino de Antropología Forense y del Archivo Nacional de la Memoria.

Alak sostuvo que “a 200 años de nuestro Primer Gobierno Patrio, la memoria adquiere el carácter de balance y da rienda a la posibilidad y a la responsabilidad de repensarnos como un país que no está dispuesto a ceder en su búsqueda de verdad y justicia”.

Recordó que la Secretaría de Derechos Humanos impulsa un proceso contra Juan Alemann, ex secretario de Hacienda de Martínez de Hoz, y Guillermo Walter Klein, ex subsecretario de Planificación y mano derecha del ex ministro, por su participación en la detención y desaparición del entonces abogado del Ministerio de Economía, Juan Carlos Casariego de Bel, quien se negó a avalar una indemnización económica a la compañía Ítalo de electricidad, de la que había sido presidente Martínez de Hoz. El Ministro también sostuvo que “el hermano de Juan Alemann, Roberto, representaba a la Unión de Bancos Suizos, que fue la que cobró los 494 millones de dólares de la indemnización que el Estado finalmente pagó a la Ítalo”.

Según Alak, “esos y otros civiles castigaron a millones de seres humanos con la miseria planificada y planearon el exterminio público para sacar ventajas privadas”.

“La necesidad de sostener la imposición de un modelo de endeudamiento y destrucción del aparato productivo nacional fue el combustible que alimentó la maquinaria del terrorismo de Estado”.

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