Cuál es el impacto de la sequía en el sector agropecuario de Pergamino y zona

Según un informe dado a conocer por la Sociedad Rural de Pergamino y elaborado por el Inta local, la falta de lluvias causó daños que alcanzan el 60% en la cosecha del maíz y de un piso del 30% en la producción potencial de soja.
Entre mayo y diciembre de 2011 las precipitaciones fueron sólo 255 milímetros, cuando el promedio entre estos meses debió ser de 526.3 milímetros.

La Sociedad Rural de Pergamino (SRP) dio a conocer los datos relevados acerca de los daños que ha causado la sequía en la zona. Primero lo hizo en una reunión realizada en el Palacio Municipal junto con representantes de la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias local (Coninagro, Federación Agraria y productores autoconvocados); la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Pergamino, el Poder Legislativo y el Municipio, a fin de poder tomar dimensión de la crisis y analizar posibles acciones a llevar a cabo, ante las inminentes consecuencias negativas que ya produjo en la zona.

Los guarismos se basan principalmente en el informe “Impacto de la sequía en la producción de los cultivos”, elaborado durante la primera semana de este mes por los profesionales de la Unidad de Coordinación Territorio Agrícola de la EEA Pergamino del Inta. Pero también recogen datos de productores asociados a la SRP, de la Secretaría de la Producción del Municipio, de la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias local, el Diario El Día de La Plata y el Diario La Nación.

El informe de la SRP señala que la región norte de Buenos Aires está atravesando una de las sequías más intensas y prolongadas de las últimas décadas.

En Pergamino y algunos Partidos aledaños como Colón, Rojas, Salto, General Arenales, ha causado daños irreversibles que alcanzan el 60% en la cosecha del maíz y de un piso del 30% en la producción potencial de soja.

Es la zona donde la sequía data de más tiempo, por eso ha causado un impacto mayor, ya que los cultivos no tenían reservas de agua. Las principales causas del agotamiento de las mismas fueron la falta de precipitaciones durante el período crítico de los cultivos en curso y el escaso monto acumulado durante la etapa de recarga de los suelos, previa a la siembra.

La EEA Pergamino del Inta registró entre mayo y diciembre de 2011 que las lluvias alcanzaron sólo los 255 milímetros, cuando el promedio entre estos meses debió ser de 526.3 milímetros.

Según un informe de la mencionada institución, para resolver ese déficit y alcanzar una condición normal (50% de agua útil en el suelo), la región debió recibir entre 160 y 180 milímetros en los 15 días siguientes al 12 de este mes. Situación que no ocurrió, teniendo al día de la fecha un promedio que no alcanza siquiera al 50%.

A la grave situación del estrés hídrico que padecen los cultivos hay que añadir los daños del estrés térmico, causados por las altas temperaturas climáticas padecidas en los últimos meses.

Los cultivos más comprometidos en nuestra zona son el maíz de fecha temprana y la soja de grupos de madurez más cortas.

La sequía sorprende al cultivo en pleno desarrollo y preocupa que el grueso de la soja de segunda se pudo sembrar recién la semana pasada, con un potencial de rinde del 50%.

Consecuencias colaterales

En cuanto a las consecuencias colaterales de la sequía el informe de la SRP señala que la baja producción de pasto afecta la ganadería, provocando que se coloque más hacienda al mercado en un estado de engorde insuficiente, y perjudicando la alimentación de vacas de cría, que en plena época de servicio reducirán los porcentajes de preñez al reproducir menos terneros.

También perjudica a la producción lechera, que se ve abatida por la mala alimentación de los animales y el malestar que sufren por las altas temperaturas.

Efectos sobre el maíz

Las medidas del maíz no superan el metro de altura: “Es un cultivo sin desarrollo, con la pérdida absoluta (un 100%) de su rendimiento y sin ninguna posibilidad de revertir la situación”, señala el informe de la SRP.

En algunos casos el maíz tuvo un poco más de desarrollo pero presenta anomalías tan severas en lo fisiológico que no generaron flores femeninas (espigas), por lo que el rendimiento es nulo.

El maíz es el cultivo más sensible a la ocurrencia de estrés hídrico. Un cultivo de alta producción necesita de 500 a 600 milímetros y lo que recibió no llegó a los 300 milímetros, lo que sería el 40/50% de lo que requería para generar rendimiento.

Además, los maíces de la presente campaña no contaron con precipitaciones durante la primavera que permitieran generar reservas y atravesar al menos la primera etapa de su período, iniciando así un proceso de deterioro desde inicios de diciembre que ya no se detuvo.

Una consideración especial merecen los maíces de siembra tardía o de segunda. Estos, sembrados a partir de diciembre, posicionan su período crítico en febrero marzo, en los cuales los fenómenos que determinan una menor cantidad y frecuencia de precipitaciones bajan su intensidad y existe una menor demanda ambiental. Esta estrategia de diferimiento de siembra fue particularmente exitosa durante la campaña seca 2008/2009, pero en la presente los maíces de diciembre no han sido sembrados por la falta de humedad que se presentó en la superficie.

Efecto sobre la soja

En el caso de la soja de primera un amplio porcentaje de plantas murieron por el estrés hídrico, disminuyendo la cantidad de plantas por metro.

Otros lotes directamente se perdieron en un 80% y muchos de soja de segunda aún no se pudieron sembrar. Asimismo se ve el extremo de plantas totalmente muertas.

Un cultivo de soja requiere menos agua durante su ciclo que el maíz, pero su caída relativa en los rendimientos es mayor ante un estrés hídrico de igual magnitud.

Algunas zonas muestran cultivos deteriorados y existe una pérdida de potencial de rendimiento, aunque están a tiempo de recuperarse si se normalizan las precipitaciones. Particularmente, la soja de primera siembra presenta en la actualidad baja altura, reducida expansión foliar y menos cantidad de nudos potenciales.

La sequía también trae aparejada una serie de plagas como rama negra o arañuela roja.

Tal vez el aspecto más comprometido con relación a la soja sea la cantidad de hectáreas de soja tras cultivos invernales, denominada “de segunda”, que se sembró recién a mediados de enero, reduciendo su potencial a un 50% por la falta de agua.

El efecto real de esta sequía se verá en el momento del ingreso de las cosechadoras a los lotes, “pero estamos convencidos de que los rindes de acuerdo con lo que hemos visto serán con una merma tal que en muchísimos casos no cubrirán los costos de implantación y protección”, señala la SRP, y agrega: “Peor aún será el caso de aquellos lotes que están explotados bajo sistema de arrendamiento”.

La característica de esta sequía es que alcanzó a todos los cultivos en mayor o menor medida en todas las fechas, desde el trigo, a la soja de primera, de segunda y los maíces.

La sequía en números

A nivel monetario los daños existentes e irreversibles ya para el Partido superan los 80.000.000 de dólares, dinero que no ingresará a Pergamino este año y se plasmará en todos los sectores de su economía.

Con una baja de facturación promedio del 34,2%, la caída en la producción para el Partido será de 322.200 toneladas, número que se desglosa ejemplificado en que habrá 28 millones de pesos menos sólo en fletes en el Partido. Ante esta realidad, Pergamino deberá aportar 80,5 millones de dólares a la Nación en concepto de retenciones.

Fletes: al haber 322 toneladas menos los especialistas calculan 11.000 viajes que no se harán desde Pergamino al Puerto, tomando un total de 800 camiones en Pergamino. Cada fletero en la ciudad facturará 40.000 pesos menos. Tomando en cuenta que se harán 3.500.000 de kilómetros menos, se estima que se venderán 800 gomas a razón de un precio promedio de 2.200 pesos, se puede decir que sólo en gomas se facturarán 1.700.000 pesos menos.

Presupuesto Municipal: en este año el presupuesto municipal será de 170.850.000 pesos. Calculando 4.30 el cambio dólar/peso representa: lo que Pergamino pese a las pérdidas aportará a la Nación en concepto de retenciones es dos veces el presupuesto del Municipio para este año.

Construcción: los metros cuadrados para construir viviendas iniciados según la Secretaría de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Pergamino entre los años 2007 a 2010 son 89.709 metros cuadrados. Si se toma como referencia que el metro cuadrado de construcción está en 3.500 pesos, en un promedio de 40 metros por casa, lo que Pergamino entregará en retenciones es 1.2 veces lo que se construyó en la ciudad entre 2007 y 2010.

Automóviles: en el 2011 se vendieron 2.787 vehículos en Pergamino, lo que fue un récord de ventas y patentamientos. Con automóviles se incluyen autos livianos, comerciales y pesados, a un promedio de venta de 65 mil pesos por unidad. Esto permite concluir que Pergamino entregará en retenciones dos veces el monto de venta de automóviles en el Partido en 2011.

Puente de la Cruz: el Puente de la Cruz, inaugurado en 2011 con los aportes de los productores, costó 2.700.000 pesos (630.000 dólares). Es decir que con lo que se perdió este año hasta el momento los productores hubieran podido hacer 127 puentes de la cruz.

Comentá la nota