Con distinto tipo de adhesiones y rechazos tendrá lugar en la región el primer paro nacional que convocó la CGT de Hugo Moyano, y que refleja una fuerte división interna tanto en el peronismo como en los sindicatos y organizaciones sociales y políticas.
En el caso específico de ATE habrá una concentración por las calles de la capital neuquina, pero aclaró que no se movilizarán junto a los gremios que sí adhieren al paro. No se sabe si esta diferenciación tendrá algún resultado práctico, sobre todo porque este miércoles se festeja además en la provincia el día del empleado público, con asueto, por lo que se espera una baja actividad en la administración estatal, más allá de adhesiones o no.
Quienes sí se movilizarán son los afiliados al gremio de los municipales SITRAMUNE, cuyo titular, Santiago Baudino, convocó al paro y a la marcha para sumarse a los reclamos que llegan desde Nación, además de otras reivindicaciones del sector.
El gremio de los empleados de Comercio, que dirige Sergio Rodríguez, estará obviamente presente, aunque no se sabe a ciencia cierta qué nivel de movilización aportará el sindicato dados sus pocos antecedentes al respecto en Neuquén.
Rodríguez anunció que la intención de la CGT en su conjunto es movilizar en Buenos Aires al menos 5.000 personas, para demostrar el descontento que existe con la política que lleva adelante el gobierno de Cristina Fernández.
Este miércoles no habrá clases en la provincia de Neuquén, aunque no por una cuestión de medidas de fuerza sino por las elecciones a consejeros escolares que se llevarán a cabo en el Consejo Provincial de Educación (CPE).
No obstante, el secretario general de ATEN, Hugo Papalardo, criticó el paro convocado para este miércoles ya que dijo que se trata de una “cuestión meramente política”.
En cuanto al transporte, la UTA ya anunció que no adherirán a la medida de fuerza por lo que el servicio de colectivos debería funcionar normalmente durante toda la jornada.
Mientras tanto, el poderoso gremio de los petroleros, que dirige Guillermo Pereyra, confirmó que no realizarán un cese de actividades, aunque adhieren a los reclamos que encabeza la CGT de Moyano, particularmente el dirigido contra la aplicación del Impuesto a las Ganancias sobre los salarios de los trabajadores.
Este martes, la presidente Cristina Fernández ratificó que mantendrá el actual piso no imponible para deducir ese impuesto.



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