A imagen y semejanza

Los caminos del intendente José Inza peregrinan por construir un perfil frente a la comunidad y disciplinar las variantes del kirchnerismo, hoy sin referentes sólidos. El ejemplo del húmedo acto de homenaje al ex gobernador Oscar Bidegain. Reclamos desde la oposición: el pago a proveedores, presuntos sueldos mal cobrados y la situación de los funcionarios "de la agrupación Servicio Penitenciario".
Cómo construir la cotidianeidad en un proceso de elaboración del poder cuando entran en juego condiciones objetivas que articulan el afuera con sus limitantes y la subjetividad de quien lleva adelante este proceso.

El novel intendente José Inza está cruzando ese páramo. Como se señaló en su momento desde esta columna, se está construyendo a sí mismo en su rol de máxima autoridad política de la ciudad tratándose de una demanda que sólo él está en condiciones de resolver frente a una sociedad que aparece menos permeable. Los tiempos de quienes gobiernan no suelen resultar los mismos que el de los gobernados.

La edificación de su propia imagen es un juego complejo y en estos tres meses de gestión se va denotando su impronta. Este tipo de sociedades casi patriarcales insertas en un país apasionado por la figura del líder fuerte (el general Perón era el "macho" para el imaginario popular; hoy habría que desbrozar en la psicología de la Presidenta cómo juega ese término desde su fuerza de mujer que se resquebraja y lagrimea cuando se refiere a "El" (por Néstor Kirchner)).

Inza no requiere de esas instancias pero no puede esquivar su condición de "jefe" y no sólo por lo que se señalaba anteriormente sobre lo que significa la palabra "intendente", sino porque está en la esencia del peronismo esa condición apremiante.

Todos miran a José

Hoy es su prioridad para enfrentar los problemas del día a día. Si hay atraso en el pago a los proveedores, una cuestión que se ha convertido en un tema recurrente en la ciudad y que derivó en un pedido de informes de Unión PRO, la responsabilidad final es del Jefe Comunal. Si se denota cierta falta de dinámica en determinadas áreas comunales o cruces, disimulados o no, entre funcionarios todos los caminos conducen al Intendente.

O la solicitud de los concejales del Frente Amplio Progresista relativo a la situación de la secretaria privada y sueldos que supuestamente habría cobrado siendo auxiliar de educación (también tiene otro cargo provincial) pese a que se haya informado lo contrario. O la "agrupación Servicio Penitenciario", funcionarios que seguirían cobrando el sueldo desde esa dependencia con tareas full time cuando trabajan en la Comuna. Se plantea un tema ético, como para empezar, ya que, si bien no perciben el haber municipal el trabajo lo realizan en este ámbito.

Concejo y suspicacias

Y ya en el terreno político más profundo hay hechos que muestran los bretes que tiene Inza en su propio frente interno. Uno está en el Concejo Deliberante donde, a esta altura, resulta insólito que el bloque oficialista sea el más renuente para aprobar el presupuesto municipal cuando ya se está por iniciar el período de sesiones ordinarias. Por lo menos aparece desprolijo, para una gestión que comienza, que aún no cuente con esta herramienta.

La excusa era, en su momento, la falta de acuerdo para el incremento de los sueldos municipales. Esto se destrabó. El aumento de tasas era otro punto. Para concejales de la oposición, que han pedido una serie de datos, el presupuesto es, en parte, un copy y pegue del anterior.

No es la lógica de acción del peronismo y, menos, teniendo mayoría en el deliberativo para no darle curso. Si se entrara en el terreno de las suspicacias, se podría decir que hay una estrategia armada, bien disimulada, entre los oficialismos del Ejecutivo y el Concejo.

Sin embargo, son más probables las diferencias y que cada uno hace su propio juego. Sería, en todo caso, expresión de las diversas miradas que aparecen en la superficie o se disimulan.

Un acto húmedo

El acto recordatorio el lunes pasado por los 39 años del triunfo de Oscar Bidegain como gobernador bonaerense mostró algunas de esas trazas solapadas. Una húmeda y fría ceremonia salvada por los jóvenes del Movimiento Evita con sus tambores, con escasa concurrencia y una insólita decisión de dar asueto a los empleados municipales. ¿Sería por la supuesta visita del vicepresidente Amado Boudou cuando a media la mañana ya se sabía que no llegaría hasta Azul? ¿Será cierto que si aparecía a la prensa la trasladarían en una suerte de corralito para evitar cualquier contacto con el susodicho?

El portal de noticias "La Política online" que suele manejar información de las internas kirchneristas publicó lo siguiente el mismo lunes 12: "El acto debía realizarse en Azul, en los pagos del peronista que asumió en mayo de 1973 y cayó, jaqueado por el PJ ortodoxo, en enero siguiente. Estaban confirmados el vicepresidente Amado Boudou; el vicegobernador, Gabriel Mariotto; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina y el secretario General de La Cámpora, Andrés "Cuervo" Larroque.

Durante la semana, las versiones sobre tensiones entre el vicepresidente y La Cámpora se acrecentaron con la misma fuerza que iba creciendo la polémica por el caso Ciccone en donde Boudou es acusado de haber intercedido ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para que la empresa Ciccone Calcográfica obtenga una moratoria con una tasa de interés y plazos de pago excepcionalísimos.

Como publicó ayer La Política Online, la política de los militantes de La Cámpora será no hablar del tema y en la medida de lo posible evitar cualquier apoyo explícito a Boudou en la investigación por el caso Ciccone".

Sostén político a la gestión

En el acto pudieron observarse banderas de La Cámpora pero, traduciéndolo a la realidad de nuestra ciudad, muestra la dispersión de grupos K y, sustancialmente, la necesidad de garantizar una malla política que sostenga la gestión del Intendente y aquí tiene que ver cuál será el papel del Partido Justicialista. Está claro que su presidenta Gloria Bidegain está lejos de los avatares de su pago chico y no representa hoy para Inza un canal de llegada a los gobiernos nacional y provincial.

Es verdad también que para el "cristinismo" el PJ es una estructura oxidada coincidiendo, vaya paradoja, con Hugo Moyano mostrando la crisis de los partidos y de su sistema ¿Qué se edifica desde una ciudad como Azul frente a ese panorama; con qué dirigencia y referentes? Volviendo al principio, ante esos vacíos, es relevante el papel del Intendente quien debería ponerse por encima de todos esos intríngulis de internas y de debilidades de representación.

Son los frentes que tiene Inza y tiene que traducir. Desde madurar su gestión, la construcción de su imagen ante la comunidad y ordenar la supuesta tropa propia. Trabajo no le falta.

Comentá la nota