La imagen salteña, coincidencias y contradicciones, y las peleas obsesivas

Panorama político de Olavarría: En la magnífica y alucinante novela de Dino Buzzatti, "El desierto de los tártaros", un grupo de oficiales italianos vive su vida dentro de la fortaleza Bastiani en función del supuesto e inminente ataque de su enemigo, los tártaros. Que nunca aparecen pero que todos creen ver en todo momento.
Esos militares palpitan allí dentro la gloria con la que se cubrirán cuando libren esa futura batalla contra ese enemigo mítico que nunca da la cara. Esa hipótesis de conflicto es la que les da sentido a sus vidas aunque también les genera fisuras en su frente interno, roces, peleas y confusiones. Es que los tártaros les ocupa el día y les llena sus existencias. Pero ellos no se dan cuenta que están perdiendo el tiempo y que lo están distrayendo de cosas más trascendentes por hacer.

El héroe de la novela va envejeciendo con los otros en medio de esa alucinación y termina entrando en el juego que al principio no compartía. Por involucrarse en la pelea se pierde la oportunidad de objetivar la situación y ver todo con claridad.

En un momento, pese a que los tártaros no aparecen físicamente, ya son más realidad que la fortaleza simplemente porque ese enemigo ha colonizado absolutamente la conciencia de esos oficiales. De nada valdría, entonces, intentar convencerlos de la no existencia de ese enemigo.

Entre el Gobierno y Clarín estaría pasando lo mismo, solo que la relación obsesiva es recíproca, y ninguno de los dos contendientes podría existir sin la existencia del otro.

El problema es que el Gobierno no se da cuenta que, lo mismo que aquellos tártaros, Clarín ya le está costando algunas fisuras internas.

Se dice que el ex canciller Jorge Taiana renunció después de enojarse con la Presidente cuando ésta le reprochó el haber "filtrado" alguna información al diario de la viuda de Noble.

El kirchnerismo más cerrado y dogmático ha hecho una guerra cósmica con Clarín y no soporta ninguna relación con el medio.

La renuncia de Taiana habría sido por hablar con el diario y por hacer lo opuesto de lo que le había ordenado Cristina sobre un caso relacionado con el ex embajador en Venezuela.

La obsesión se parece a la locura.

La obstinación termina atentando contra la racionalidad y la lectura objetiva de la realidad, y genera distracciones fundamentales sobre lo que se debe hacer.

El Gobierno equivocó el análisis.

Creyó que a la gente le llegaban los mensajes del diario y no las medidas concretas caso la asignación universal por hijo o las jubilaciones anticipadas, o las nuevas jubilaciones, por citar algunas. Y la gente recibe los hechos antes que las palabras.

Sin embargo, el Gobierno, quizás por una falta de costumbre a la crítica, terminó preso de una pelea obsesiva contra el medio, y, como los oficiales de la Fortaleza Bastiani, terminó actuando casi exclusivamente en función de los ataques reales o imaginados del diario.

La pelea anti Clarín terminó siendo casi una cultura política en el kirchnerismo que fue permeando hacia los niveles inferiores y fue desalojando otros debates mucho más importantes para la gente común.

La foto de Salta

El dogmático, el cerrado, el del belicismo casi excluyente contra Clarín, con toda la impronta que tiene en el accionar político. Y el que busca una salida más racional y aperturista, recuperando aquella tierra prometida de la centro izquierda en la que se entremezclaban distintas corrientes políticas conviviendo en armonía y sin hegemonías groseramente exhibidas.

¿Quién representa hoy esa corriente ?

¿Un Néstor Kirchner autocrítico o lo impulsa otra gente como el peronismo sub-45 que se reunió en los pagos de Urtubey y que fue capaz de juntar a peronistas K, del Pro como Santilli, o líberos como Monzó o ex radicales como José Eseverri?.

¿Será que por ahora es solo un rejunte generacional sin otra pretensión que mostrar otra cara frente a la unidad del Peronismo Disidente ?.

Para Walter Abarca, mientras la de Salta es contradictoria, esta última es una foto en sepia.

Es bueno decir que la verdad de las cosas no siempre está ligada a lo generacional, y tampoco lo "nuevo" es un atributo de lo "joven".

"A los ultra K les incomoda esta reunión -señaló una fuente josesista-. Esta es una foto de la racionalidad del kirchnerismo que quiere las buenas cosas de los Kirchner y que critica todas aquellas actitudes pasadas de rosca".

Es una opinión de alguien que está muy cerca del Intendente y que cree, por lo tanto, que "hoy por hoy no hay espacio para una construcción seria fuera del kirchnerismo".

La presencia de Santilli o de Monzó es para él una manera de "cruzar algunas fronteras", y reivindica la presencia de José en esa convocatoria porque, "más allá de que se le pueda señalar que no está en determinados actos de la ciudad, éste es un intendente que tiene peso en la escena nacional".

Las cosas y los adjetivos

Ahora, esta suerte de " kirchnerisimo racionalizado ", como calificó esta fuente ¿es kirchnerismo o representa algo distinto ?.

En realidad, no se sabe si las cosas suelen tener matices diferentes, o si los matices cambian las cosas. Este es un antiguo dilema planteado por un griego, Epicuro, esto es, si los calificativos afectan las cosas de tal manera que les terminan cambiando su naturaleza.

Un kirchnerista solo acepta a otro si comulga absolutamente con él.

En este caso, Santilli y Monzó, por filiación diferente o dudosa, no podrían formar parte de un espacio K, ergo, diría un dogmático, no son kirchneristas y son otra cosa.

Pero Néstor Kirchner piensa en la suma de votos para 2011, que es la primera verdad política, y sabe que en su casa debe haber lugar para todos.

Dentro y fuera del PJ

El viernes, Walter Abarca le dio una buena noticia a José Eseverri y lo ayudó a salir de un dilema. El secretario de Aníbal Fernández fue claro y contundente : " puede ser candidato del FpV sin tener que afiliarse al PJ ".

A José, una parte del kirchnerismo le cuestiona no tener un entorno "bien definido ideológicamente con el gobierno" y suponen que ese es el factor que lo conduce a tener una conducta para ellos "errática".

Por lo que dijo Abarca, también el Acuerdo Cívico y Social y Unión Pro o Peronismo Federal o como se vaya a llamar ese espacio, deberán dirimir sus candidatos en Primarias pero dentro del espacio de los frentes.

En ese caso, Ernesto Cladera y Julio Alem podrían definir quien de los dos será el candidato a intendente del AC y S, aunque "Chango" parece decidido a jugar su suerte dentro del duhaldismo. Un lugar que podría inquietar y de hecho inquieta a Mingo Vitale, quien hace unos días se reunió con Marcelo Urlézaga y pretende hacerlo lo más pronto posible con Mario Cura porque quiere llegar a la unidad para dejarlo afuera al Chango.

Sin embargo, a Duhalde no le disgustaría para nada incorporar dentro del peronismo a alguien que lleva el apellido del fundador de la UCR.

Mingo Vitale no aspira a nada en lo distrital y apunta más arriba, pero sí pretende un protagonismo de relevancia para su esposa, Liliana Schwindt.

Los escenarios son muchos y pueden ir cambiando de acuerdo a lo que vayan diciendo las encuestas, algo muy frecuente en esta política nacional tan ligada a las estadísticas y tan lejana de las ideas.

Por su parte, la senadora María Isabel Gainza (AC y S) primero no cree que Alem participe de la interna de su frente, segundo, que si lo hace, "gana Cladera", y tercero, lo quiere al diputado Juan Carlos Morán como candidato a gobernador.

ESTILOS Y PARADOJAS

El Ejecutivo vetó el dictamen del Concejo, específicamente a los artículos referidos a las obras de pavimentación de San Vicente y de la avenida Del Valle.

El argumento fue que esta última "no estaba terminada" y decidieron concluirla.

En realidad, no queda claro si las "deficiencias" objetadas por Gustavo Alvarez (PI) se debían al carácter inconcluso de la obra, o realmente existieron. Lo cierto es que el Municipio se puso en marcha y el proyecto terminado, tal como fue anunciado, es muy bueno porque incluye separadores, semaforización, bicisendas y otros detalles que le dan un carácter conceptual diferente.

En realidad, las obras públicas de esta gestión tienen un plus que no tenían las de la administración de su padre. Hay un sello distintivo, profesional que las diferencia de las de su antecesor, y les confiere relevancia estética.

Es el caso del Parque y la Casa del Bicentenario y el Centro Cultural, que evidencian un perfil y un realce que no tenían las obras locales y que se destacaban por la magnitud pero no por la belleza arquitectónica o el estilo definido.

Son fotos de la ciudad dignas para mostrar. Las fotografías olavarrienses que se conocían eran las de los puentes colgantes, la cancha de golf y no muchas más. En cambio, con estas realizaciones, hay cosas en la ciudad que permitirían venderla mejor. Y en ese marco, habría que mejorar estéticamente e iluminar las rotondas y dotar de mayor seguridad y atractivo a los accesos. El de Autopista y Ruta 51 es realmente temerario.

Más allá del veto parcial del dictamen de la Rendición de Cuentas, en el Concejo ha comenzado a funcionar la comisión especial que investiga la recaudación del impuesto a la piedra la que ha incurrido en algunas paradojas. Es que se le ha pedido información al Ejecutivo para ver si se puede detectar evasión. Si el DEM responde con algo diferente a lo que está cobrando, estaría dando los elementos para un eventual juicio político por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. Por lo tanto, es muy factible que se concluya en los datos que ya dio a conocer Alvarez. De todos modos, todo esto puede servir para promover un debate sobre el Impuesto a la Piedra que en Olavarría estaba faltando.

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