Vecinos aluden estar cansados de pedir asistencia a las áreas del Estado correspondientes sin recibir respuestas. Se trata del sector que rodea las 232 Viviendas. EXTENSO BASURAL SUMADO A LA OSCURIDAD DEL SECTOR Y EL CONSUMO DE DROGAS.
Historias que se repiten en varios sectores de la ciudad, relacionadas con el estado urbano de los barrios, fueron relatadas ayer a época de parte de un grupo de vecinos que viene reclamando hace años mejoras en el sector de las 232 Viviendas del populoso Laguna Seca.
Los habitantes de la zona resaltaron la ausencia de las áreas del Estado que corresponden brindar soluciones ante los reclamos que habitualmente realizan, entre ellos la falta de alumbrado público, el constante crecimiento de pastos (especialmente en los sitios baldíos), un extenso basural, la proliferación del consumo de drogas y la falta de seguridad.
“Estamos cansados de reclamar a la Municipalidad, Electrotecnia y a quienes corresponda por las múltiples necesidades con las que vivimos como la falta de alumbrado público en la zona, calles en estado lamentable, pastizales altísimos en sitios baldíos y plazas, además de la acumulación de residuos en cualquier lado. Pero todo es en vano, no tenemos solución ni respuestas”, relató Patricia Zalazar a este medio.
Así también otra de las vecinas, Laila, mencionó que por calle Ombú entre avenida Monecarlo y Gazcón son habituales los hechos delictivos a toda hora. “Principalmente cuando se va ocultando el sol la zona se vuelve peligrosa, ya que debido a que la mayoría de los postes de luz no funcionan todo el sector se vuelve una oscuridad. Lo único que ilumina son los focos que los propios vecinos dejamos prendidos en el exterior de nuestras casas”, explicó.
Por otra parte, en la esquina de Ombú y avenida Montecarlo (arteria que según los vecinos carece de alumbrado público en casi toda su extensión) permanece un extenso basural que no pueden combatir “ya que es alimentado por la propia gente que tira de todo sin importarle nada”, acentuó otra vecina.
“Por acá pasan los camiones recolectores de residuos a las 8 de la mañana, juntan todo pero a las pocas horas de nuevo ya está el montículo de basura. Vienen en autos y arrojan ahí sin problemas, e incluso hay gente que trae sus desperdicios en baldes y los arrojan así sin bolsas ni nada. Es una vergüenza, habría que multarlos o hacer algo”, dijo furiosa una de las jóvenes del sector.
La canchita del barrio, según contaron, tiene pastos cortos gracias a la colaboración de los vecinos linderos, quienes se arremangan y los cortan ellos mismos para que los chicos puedan jugar.
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