Luego de que el gobernador lo acusara de "sinvergüenza", el radical apeló a los déficits de la gestión provincial y a la continuidad que expresa Pérez.
Éste apeló a la memoria. Recordó que en 1999, Iglesias se refugiaba en la Alianza para ganar y renegaba del corte de boleta. Todo lo contrario a la actualidad, en la que el mismo Iglesias llama a los mendocinos a ir al cuarto oscuro con una tijerita.
Luego, el Gobernador aclaró en Nihuil que no dijo que lo que dijo o, por lo menos, lo que se interpretó: "Yo no le dije sinvergüenza en el sentido de la palabra unida, sino que dije si no le da vergüenza pedir el corte de boleta. ¿Se quedó sin vergüenza?, dije, son dos cosas diferentes".
Ayer el radical salió a responder: "Siempre he sostenido un proyecto nacional. Lo tuvimos en 1999 y lo tenemos ahora. Pero el resultado electoral no se discute. Tenemos que reconocer que el pueblo argentino ya ha elegido presidente y ahora vamos a elegir gobernador. Nosotros, que no le quepa duda al Gobierno provincial y a su continuidad que es la fórmula de Gobierno, vamos a pelear fuertemente para que Mendoza no tenga otro Jaque".
El ex gobernador aclaró que no quiere ofender al actual gobernador: "Su elección fue producto de un arrastre y no tenía el más mínimo consenso de los mendocinos. Vamos a pelear fuertemente para que no le vuelva a pasar lo mismo a Mendoza. Que la gente esté convencida de que somos los mejores y no ser electos por ir colgados del prestigio de otro".
Jaque interviene en la campaña. Lanza sus golpes hacia Iglesias y el radical levanta la guardia y responde. El ring tiene dos oponentes y el candidato oficialista, Francisco Pérez, guarda silencio y deja la pelea en manos del que fue su jefe político: "Ese tema lo tienen que dilucidar ellos dos. Yo estoy en otro eje, quiero contarles lo que quiero hacer con la provincia".
Mucho se ha dicho acerca de la mala imagen que tiene la gestión del Gobernador y que hay un esfuerzo por condenarlo al ostracismo. Pero Jaque niega que haya una mala relación con su delfín y que nadie quiere ocultarlo. Entonces asumió el rol de duelista con la oposición, para dejar a Pérez fuera de estas menudencias.
Iglesias hace notar esta situación y se esfuerza por meter a su contrincante en el entredicho: "Es una estrategia. La separación entre la fórmula y el gobierno se hizo el mes pasado y no por diferencias, porque compartieron todos los actos. La separación tiene que ver con la mala imagen que tiene este gobierno del que Pérez y Ciurca han formado parte. La estrategia: uno es el que me agrede y el otro se hace el distraído y no propone nada. Pero esta fórmula es la continuidad del Gobierno".
Si la obra pública es un eje de campaña del PJ, el radical sabe del gran déficit en la construcción de viviendas y ahí apunta. Recuerda que en su gestión, castigada por la crisis económica, "hicimos 9 mil viviendas. En cuatro años este gobierno hizo 4 mil. Que explique el candidato, que fue ministro, por qué en esta época, en la que hemos venido creciendo al 7% anual, ha hecho menos de la mitad que nosotros".

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