La Iglesia de Neuquén celebró sus 50 años

Más de 2 mil personas asistieron a la misa que contó con la presencia de los obispos de la Patagonia.
La actividad se desarrolló en el colegio Don Bosco, donde también se recordó la figura de Jaime de Nevares.

Neuquén > Bajo el lema “Renovarnos en Cristo Servidor para ser comunidades que vivan su palabra al servicio de la vida plena de la sociedad”, más de 2 mil personas se convocaron ayer en las instalaciones del colegio Don Bosco de esta ciudad para celebrar los cincuenta años de la creación de la Diócesis de Neuquén.

En 1961, el papa Juan XXIII instituyó la Iglesia particular de Neuquén, y el 12 de junio de ese año designó a Don Jaime de Nevares como el primer obispo de la nueva Diócesis de Neuquén.

Antes de las 11 comenzaron a arribar las comunidades religiosas provenientes de diversas localidades de la provincia, algunos lo hicieron en micros y otros a pie desde su congregación como los feligreses de la Iglesia Nuestra Señora de la Guardia encolumnados detrás del Padre Fito. Y mezclándose con los creyentes fueron llegando los obispos de la Patagonia, entre ellos Agustín Radrizzani, sucesor en 1991 de Jaime de Nevares, quien recibió numerosas muestras de afecto.

La misa fue encabezada por el actual obispo Marcelo Melani y el obispo coadjutor Virginio Bressanelli. Finalizada la eucaristía se desarrolló un almuerzo comunitario donde no faltó la música, el canto y el baile.

También se acercaron al colegio Don Bosco los obreros de Fasinpat, quienes entregaron a cada parroquia un cerámico como recuerdo de los cincuenta años de la Iglesia neuquina.

Además, se informó que la Iglesia realizó una colecta en cada parroquia para la construcción de un salón comunitario en uno de los barrios del oeste de esta ciudad.

Mirar y proyectar

El obispo Melani señaló que este nuevo aniversario de la diócesis de Neuquén "es la ocasión ideal para reflexionar y mirar la historia que la Iglesia ha tenido para poder proyectarnos en el futuro”.

“Es una fiesta de agradecimiento a Dios y de compromiso para el futuro. Agradecimiento por la vida que la Iglesia pudo donar con su fuerte inclusión dentro de la sociedad civil de Neuquén y de compromiso para que ese trabajo que se realizó desde Don Jaime de Nevares se pueda profundizar mayormente la nueva sociedad que estamos viviendo”.

Precisó que la de ayer fue una "celebración particular" ya que en breve se acogerá a los beneficios de la jubilación. “Es la despedida más linda que pude imaginar”, destacó.

Por su parte, Radrizzani recordó emocionado sus primeros pasos como obispo de Neuquén y su relación con De Nevares. No pudo dejar de contar aquella anécdota cuando supo de su nombramiento en Neuquén: “Lo llamé a Don Jaime y le dije abiertamente ‘Jaime, yo no sé ser obispo’. A lo que De Nevares me respondió: ‘Yo tampoco, pero Dios te va ayudar”.

"La historia de la Iglesia de Neuquén ha estado siempre del lado de la realidad de la gente de esta provincia. Sobre todo acompañando las situaciones más difíciles, esa es una impronta que le ha dado de Nevares y que quisiéramos seguir manteniendo", expresó Bressanelli.

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