El opositor José Luis García Paneque llamó por teléfono a su familia para decirle que estaba siendo llevado de la prisión de Las Tunas a un sitio en La Habana, dijo su primo Raúl Smith, en tanto que las esposas de Pablo Pacheco y Luis Milián recibieron llamadas de otros reos que les informaron que sus maridos ya no estaban en la cárcel.
Un nuevo comunicado divulgado por el Arzobispado de La Habana indicó que se trata de Arturo Pérez de Alejo, Jorge González Tanquero, Manuel Ubals González, Alfredo Manuel Pulido López, Blas Giraldo Reyes Rodríguez, Ricardo Enrique Silva Gual y José Ubaldo Izquierdo Hernández.
El texto no detalla cuándo ocurrirá la liberación de este nuevo grupo que se une a los cinco anunciados el jueves pasado, que también viajarán a España y que incluye a Lester González Pentón, Antonio Villarreal, José Luis García Paneque, Luis Milián Fernández y Pablo Pacheco.
Se trata de 12 de los 52 presos del llamado Grupo de los 75, 23 de los cuales ya habían sido excarcelados por presentar problemas de salud. Todos habían sido acusados de ser “mercenarios a las órdenes de una potencia extranjera (Estados Unidos)” y condenados en 2003 a penas que oscilan entre seis y 28 años de cárcel.
El anuncio de las liberaciones motivó al disidente Guillermo Fariñas a levantar una huelga de hambre que venía cumpliendo desde hacía cuatro meses. Este hombre, que comenzó su ayuno el 24 de febrero tras la muerte del preso Orlando Zapata, intentaba presionar con la medida al gobierno cubano para que liberara a al menos 20 detenidos, acusados de ser espías de Estados Unidos y considerados “reos políticos” por la oposición.
Una señal positiva
Como resultado del diálogo iniciado por la Iglesia católica y las autoridades el 19 de mayo, el Arzobispado de La Habana anunció la decisión del gobierno de liberar cinco presos primero y 47 en tres o cuatro meses más.
El gobierno de Estados Unidos, que en principio había reaccionado con cautela al anuncio e intentaba tener una confirmación oficial, consideró luego la decisión de la administración de Raúl Castro como “una señal positiva” .
“Es algo que debería haber ocurrido hace tiempo, pero igual le damos la bienvenida”, manifestó la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, a periodistas acreditados en la Casa Blanca.
Por otra parte, la funcionaria llamó a su colega español, Miguel Angel Moratinos, para felicitarlo por las gestiones que facilitaron la decisión de liberar a los 52 presos.
Moratinos culminó una visita oficial en La Habana, donde se reunió con el arzobispo de esa capital, Jaime Ortega, y con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en apoyo al diálogo entre la Iglesia y el gobierno de la isla.
El anuncio sobre las excarcelaciones surgió luego de esa reunión y de otra en la que Moratinos le transmitió a Rodríguez la postura del gobierno español de terminar con la “posición común” de la Unión Europea, política unilateral de Bruselas que supedita las relaciones entre el bloque y la isla a cambios en materia de derechos humanos.
El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se planteó la suavización de la “posición común” de la UE sobre Cuba como uno de los objetivos de la presidencia española del bloque, que terminó el pasado 30 de junio, pero no pudo lograrlo hasta entonces por el rechazo de países como Alemania, Suecia y la República Checa.
Ahora, el anuncio de liberación de los 52 presos abre posibilidades en la dirección que quiere España. “Ya no existe ninguna razón para que la Unión Europea mantenga su política de `posición común` hacia Cuba”, manifestó Moratinos.





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