En este sentido se manifestó el cura párroco del lugar, Jorge Vega, al manifestar estar de acuerdo con que los sectores que rechazan la minería protesten, pero rechazó los escraches contra pro mineros. “Esa persona no es mi enemigo, es mi hermano, hay que respetar, cualquiera sea su manera de pensar, que no necesariamente deba coincidir con la mía”.
Respecto de si estar a favor o en contra del desarrollo de la actividad no se pronunció, pero si se manifestó en alusión a los escraches por parte de los ambientalistas a quienes defienden el proyecto pro minero del gobierno provincial. En ese marco, deslizó críticas a la modalidad, pese a que considera que es válido y legítimo que el sector anti minero proteste y haga escuchar su posición.
“Este enfrentamiento (entre pro y anti mineros) nos lleva a cerrar el corazón, y nos hace incapaces de escuchar aquellas palabras que Dios nos enseñó. Esa persona no es mi enemigo, es mi hermano y hay que respetar, cualquiera sea su manera de pensar, que no necesariamente deba coincidir con la mía”.
Finalmente, rogó “que interceda (en el conflicto) Cristo, Señor de la Paz, para que prime el don del diálogo con mi hermano, aunque piense y tenga criterios distintos. Por ello, vamos pedir al Señor la gracia de buscar aquello que nos une, no lo que nos divide, porque en la división no reina Dios, aparece el odio, el deseo de venganza, el desprecio por la vida del otro”.
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