Es la mujer que, cuando su hijo le confesó que su novia de 14 años estaba embarazada, contrató a una enfermera para que le realizara la práctica, que luego fue fatal. Ayer, en el juicio, solicitó disculpas a los padres de la víctima, pero no se las aceptaron.
Cecilia Díaz indicó que cuando su hijo le terminó confesando que era Antonella quien estaba embarazada, ya que en principio le comentaba sobre el tema diciéndole que era una prima, ella le preguntó a la jovencita qué iba a hacer y ésta le respondió que no quería tener el bebé, y a partir de allí organizó la práctica abortiva llamando a Luciana Polattini.
No le dijeron los riesgos
A preguntas del presidente del Tribunal, doctor Julio David Alegre Paz, la imputada dijo que en ningún momento le advirtieron a Antonella sobre los riesgos de la práctica abortiva ilegal, e indicó que Polattini sólo le dijo que tendría algunos dolores, pero que era normal.
Cuando la adolescente ya se encontraba mal dijo que llamó a Polattini y que ésta no quiso atenderla más. “Yo me di cuenta de eso”, afirmó. Desmintió al doctor Cáceres en cuanto a que querían internar a la menor, diciendo “él sólo la quería atender en la clínica, pero no allí, en la maternidad de La Banda.
Contó que la llevó al hospital Regional, donde la internó con otro nombre, y que cuando estaba muy grave confesó que no era la madre, por lo que le dijeron que avisara a los progenitores de Antonella. Cuando lo hizo, afirmó que los padres de Antonella “me pegaron”, concluyó.
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