En el Día del Maestro, Claudio Panella destaca algunos aspectos de la figura del "padre del aula", Domingo Faustino Sarmiento, prócer argentino que fue político, docente, pedagogo, periodista y militar.
- ¿Por qué Sarmiento es considerado un prócer? ¿En qué contexto se empieza a valorar su figura?
- Hacia fines del siglo XIX y principios del XX, en el marco de un país que recibía masivamente a inmigrantes, los gobernantes de la época se plantean cómo "argentinizar" a los hijos de aquéllos, en parte en respuesta al temor de un cosmopolitismo que podía írseles de las manos. Es así que va tomando forma la denominada "enseñanza patriótica", que contemplaba la elaboración de un panteón nacional de héroes y próceres -tanto militares como civiles- a los cuales había que honrar en las aulas escolares, resaltando sus virtudes y su contribución a la grandeza del país. En ese contexto surge con fuerza la consideración del legado de varios hombres públicos de trayectoria destacada, entre ellos Sarmiento. Y el punto culminante, en este último caso, tal vez haya sido la recomendación surgida de la Conferencia Interamericana de Educación, llevada a cabo en Panamá en 1943 -donde concurrieron educadores de toda América-, de establecer el 11 de septiembre, fecha de fallecimiento de Sarmiento, como Día del Maestro.
- Pugnaba por la educación popular, pero ¿qué era para Sarmiento lo "popular"? ¿A quiénes incluía?
- El concepto de educación popular contemplaba la inclusión de todos los habitantes del país, sin distinciones ni discriminación de ningún tipo, ya sea económica, social, racial o sexual. En la máxima "educar al soberano", este último era entendido como el pueblo.
- ¿Es verdad que defendía la educación de la mujer a la par del hombre?
- Sarmiento fue un defensor de la educación de la mujer, lo que debe valorarse debido al rol secundario que ésta desempeñaba en la sociedad hacia mediados del siglo XIX. Ejemplo temprano de esta inquietud fue la creación en 1838 en San Juan del Colegio de Señoritas de Santa Rosa de América, una de sus primeras fundaciones escolares.
- La figura de Sarmiento como prócer ¿debería ser revisada para usted?
- Con el paso del tiempo, los aspectos controvertidos de la personalidad, pensamiento y acción política del sanjuanino comenzaron a cuestionarse con dureza, no tanto su rol en materia educativa. Algunos aspectos de su desempeño como gobernador de San Juan primero y como Presidente de la Nación después, o su posicionamiento frente al asesinato -que celebra- del caudillo riojano Angel V. Peñaloza -el Chacho- lo ubican más como un hombre de carne y hueso, con aciertos y errores, como muchos hombres y mujeres a los que les tocó actuar políticamente antes y después de él.
- Sus polémicas ideas sobre los indios y los gauchos serían hoy bastante cuestionadas, ¿no es así?
- Estimo que las ideas y acciones de los hombres públicos deben ser analizadas en su tiempo y en el medio que les tocó vivir, lo cual, claro está, no los exime de sus responsabilidades. El cuestionamiento a Sarmiento provino de los contemporáneos a los cuales estaba enfrentado en su momento. Posteriormente, a sus posturas negativas respecto de los pueblos originarios y de los gauchos, a Bartolomé Mitre por ejemplo, le recomendaba "no economizar sangre de gauchos". Sin embargo, menos difundidas por muchos de sus defensores son sus ideas contrarias al latifundio y a sus propietarios.
- ¿Cuáles fueron las actividades de Sarmiento al frente de la Dirección de Escuelas de la provincia de Buenos Aires? ¿Cómo llegó a ese cargo después de ser presidente de la Nación?
- El gobierno escolar de Sarmiento en la provincia de Buenos Aires tuvo dos etapas: en la primera, de 1856 a 1861, se desempeñó como Jefe de Departamento de Escuelas, en tanto que en la segunda, de 1875 a 1881, lo hizo como Director General de Escuelas, cargo instituido por la Ley Nº 988 de Educación Común sancionada en 1875, antecedente valioso de la Ley 1420, de 1884, ya de carácter nacional. En ambas actuaciones, Sarmiento fundó un total de 136 escuelas, tanto en la ciudad de Buenos Aires como en el interior provincial. Asimismo, creó las publicaciones educativas Anales de la Educación Común en 1858 y La Educación Común en 1876.
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