El próximo miércoles a las 10, en la Sociedad Italiana de Lima tendrá lugar la audiencia pública convocada por el Ejecutivo municipal por la posible instalación de un astillero en dicha localidad. Distintas instituciones podrán escuchar el proyecto por parte de la empresa interesada y debatir sobre su viabilidad.
La razón radica en el hecho que de concretarse tal cual está previsto, el proyecto iría en contra del objetivo municipal de poner a Lima de cara al río ya que ocuparía una franja costera que no dejaría espacio libre para la construcción del Paseo de la Ribera, al igual que se hizo en Zárate.
De hecho, las autoridades del Ejecutivo, quienes ya han mantenido reuniones con representantes del grupo empresario, hicieron una expresa solicitud sobre la necesidad de liberar, al menos, 200 metros de frente fluvial para la construcción del paseo. Pedido que, según informaron tiempo atrás desde el Gobierno municipal, estaba siendo evaluado por los inversores, quienes, en primera instancia, mencionaron las complicaciones que ello generaría, principalmente en los espacios físicos de maniobrabilidad naviera que habían sido estudiados.
Las autoridades comunales mantienen cautela en torno al tema. Si bien destacan la importancia del emprendimiento, que calificaron como “muy bueno y viable”, sostienen que aún así “tiene una dificultad político social” generando una situación paradojal ya que si bien sería beneficioso en cuanto a la generación de empleo y productividad, iría en contra de lo anunciado en campaña y establecido en la plataforma de gobierno o Plan Ciudad II y le quitaría a la localidad un espacio más que importante para la recreación al aire libre.
En ese marco es que se desarrollará la próxima semana la convocatoria a audiencia pública para que los vecinos también formen parte de la decisión y sean previamente informados por la empresa y debatan al respecto para determinar la posibilidad de dar lugar o no a la iniciativa. No obstante, cabe mencionar que la audiencia no será vinculante, esto significa que no influirá en la decisión última que tiene el Ejecutivo dentro de sus facultades de habilitación.
“Es muy importante la decisión de instalar este emprendimiento en ese lugar y otorgarle su habilitación pero si no ocurriera que la empresa nos cediera ese espacio se estaría vedando la salida al río a los vecinos y un objetivo de nuestra plataforma de gobierno, de crear un paseo costanero en Lima”, dijo el secretario jefe de Gabinete, Pablo Giménez, a principios de este mes al ser consultado por este tema. “La idea es que esto no sea una decisión sólo del intendente, sino de todos”, agregó.
De la audiencia participarán todas las organizaciones sociales y políticas de la localidad y la empresa Astillero Río Paraná Sur.

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