La muerte atroz de un equino encendió la luz roja sobre la tracción a sangre. Proteccionistas exigen el compromiso del Estado.
En mayo de este año, proteccionistas y carreros formaron una Mesa de Diálogo para erradicar la tracción a sangre y lograr condiciones de trabajo más formales para las personas que viven del cirujeo. Pero, luego de seis meses de trabajo, la mesa llegó a un punto muerto.
“Estamos esperando que el intendente Corral dé una respuesta y una solución con respecto a la prohibición de la tracción a sangre y su consiguiente reemplazo por motos con carro o camionetas”, explicó Corina Giardonino de la Brigada Equina.
Sin el compromiso municipal para terminar con los carros, los participantes no le encuentran sentido a las reuniones. “Ya no sirve de nada debatir entre nosotros algo que tiene que definir la Municipalidad. Sin la pata del Estado, la mesa de diálogo no tiene sentido”, explicó Indiana Grilli, representante de SOS Caballos.
La meta es reemplazar gradualmente los carros por vehículos de motor y formar cooperativas de trabajo. Trabajo complejo, que requiere del involucramiento de todas las partes y, principalmente, del Estado.
Por eso, la mesa está pendiente de la puesta en marcha de la ordenanza de grandes generadores de basura (aprobada en septiembre), que establece que la Municipalidad “deberá implementar las acciones necesarias tendientes a garantizar la participación de los recolectores informales de residuos”.
“No queremos que el microcentro sea atendido por las empresas recolectoras de residuos, sino por los cartoneros porque es su fuente de ingreso. Para eso es necesario trocar los carros por las motos con carro”, comentó Giardonino.
En este sentido, es fundamental el acercamiento con la Municipalidad para tirar todos para el mismo lado. “Es la Municipalidad la que debe encarar el problema de la tracción a sangre”, agregó Gabriel Piedrabuena, presidente de Dignidad Animal.
Algunas bajas
La mesa tuvo que sortear algunas dificultades con representantes de los carreros, que terminaron priorizando sus intereses por sobre los colectivos. “La campaña nacional Basta de TAS (Tracción a sangre) busca acercar las partes y que todos tengamos un mismo discurso: que los proteccionistas nos pongamos en la situación de los carreros y que ellos también entiendan nuestra postura. Ningún proteccionista va a avalar el maltrato animal. La pobreza no es un justificativo para castigar a los caballos”, sostuvo Piedrabuena.
Por todo esto, la mesa está en un período de reestructuración. “Estamos convocando a los carreros que comparten nuestra postura contra el maltrato”, indicó Piedrabuena y agregó: “No es una cuestión de amor por los animales, sino de un delito: maltratar un animal está penado por la Ley Sarmiento”.
Entre tantas idas y vueltas, se sumó otra traba. Diego Degano -que coordinaba las reuniones como parte neutral entre carreros y proteccionistas- renunció a la mesa para evitar sospechas políticas. “Señales y comentarios me hicieron entender que soy la variable de ajuste de este grupo. Y es por esto que debo alejarme, para no perjudicar el futuro de la Mesa de Diálogo”, expresó Degano en una carta de renuncia.
Pese a todos los inconvenientes, los proteccionistas seguirán defendiendo el espacio contra viento y marea. “Tenemos que seguir trabajando porque si no, vamos a seguir viendo caballos muertos, más ahora que se viene el verano, con temperaturas insoportables”, concluyó Giardonino.

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