Una pesada mochila cargan los balances del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (Iadep). El organismo que administra entre otros préstamos famosos los del polo vitivinícola y bodeguero de San Patricio del Chañar y Añelo (ver aparte), contabiliza cerca de 200 millones de pesos de créditos previsionados como incobrables, mientras acumula deudas de corto, mediano y largo plazo por más de 320 millones.
Las autoridades tienen una mirada indulgente sobre el organismo que conducen y las pérdidas acumuladas. Consultado por la millonaria cifra de créditos previsionados como incobrables, Claudio Garretón, titular del Iadep, sostiene que no todo está perdido. Ante una consulta de este diario el funcionario respondió: "estamos organizando todo con el fiscal de Estado para recuperar lo máximo que podamos".
¿Qué cantidad puede recuperar el Iadep de lo dado prácticamente por perdido? La conducción del organismo no tiene una respuesta ante esta pregunta. En la memoria del año pasado figura que se firmaron convenios de pago por casos que se llevaron a la justicia por una cifra superior a 1,5 millones de pesos y que en el 2011 ingresaron recursos por 2,4 millones por créditos judicializados.
Garretón insistió que más allá de la previsión del asiento contable, "el criterio político es cobrar y estamos haciendo una política" en ese sentido. El funcionario afirmó que hay más de 70 juicios iniciados en 2011.
Los créditos previsionados como incobrables que figuran en el último balance del Iadep suman más de 194 millones de pesos y los que se pueden recuperar en el mediano y largo plazo cerca de 780 millones. Entre los "muertos", además de los ya mencionados, figuran 76 millones de pesos por leyes específicas, 6 millones de créditos a directores del BPN y más de 11,5 millones correspondientes a créditos por región otorgados en el marco de la ley 2.369.
El fundamento filosófico que dio origen al Iadep sufrió desviaciones. El organismo nació como motor de la reconversión económica de la provincia con capacidad para evaluar proyectos productivos, prestar dinero, subsidiar y recuperar fondos para poder seguir financiando nueva iniciativas. En la corta historia del organismo, el último punto se cumplió deficientemente.
Un porcentaje de las regalías (la ley contempla hasta el 3%, pero el organismo recibe menos) es el principal sustento financiero del Iadep.
Por lo observado en estos años, el dinero ha sido insuficiente para cubrir las líneas de fomento y préstamo: el Iadep acumula deudas con el tesoro de la provincia por más de 328 millones de pesos. Son aportes reintegrables, a pagar en algún momento, que sirvieron para alimentar a este banco de fomento que ha quemado muchos billetes.

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