Hungría se suma a la crisis y las Bolsas sufren otro viernes negro

Hungría se suma a la crisis y las Bolsas sufren otro viernes negro
Hungría reconoció ayer que, al igual que lo había hecho Grecia, fraguó sus datos financieros y echó más nafta a los volátiles mercados financieros. A esa notica se sumaron los desalentadores datos de empleo en los Estados Unidos, y las principales Bolsas mundiales se derrumbaron en una nueva jornada negra de los mercados.
Las principales plazas europeas cerraron todas con fuertes pérdidas: Londres perdió 1,63%, Frankfurt 1,91%, París 2,86%, Milán 3,79% y Madrid 3,80%, al tiempo que el euro cayó por debajo de los 1,20 dólares, su cifra más baja en los últimos cuatro años. Del otro lado del Atlántico, Wall Street cayó a su nivel más bajo desde febrero: el Dow Jones perdió 3,13% y el Nasdaq 3,63%.

La creación de 431 mil empleos netos en mayo en los Estados Unidos fue una noticia desalentadora, según los analistas, que estimaban que se alcanzara el medio millón de nuevas fuentes laborales. Aunque la cifra anunciada es la más elevada desde marzo de 2000, la reducción de la tasa de desempleo al 9,7% no bastó para calmar el nerviosismo de los inversores. La incertidumbre también afectó la cotización del petróleo, que perdió casi tres dólares.

En tanto, Europa se sacudió alarmada por el temor del contagio de la crisis griega, al admitir Hungría que falseó datos económicos y que sus finanzas peligran. Así, el país de Europa oriental quedó en el centro de las especulaciones y su situación impactó en la caída de los mercados.

El vocero del gobierno húngaro, Péter Szíjjártó, confió que la “economía del país está en una situación muy grave”. Intentando no generar pánico en la población con el fantasma de posibles ajustes, el funcionario aseguró que la tarea principal era evitar “el camino de Grecia” porque el gobierno anterior “manipuló los datos”, en una idéntica maniobra a la aplicada en el país helénico.

Aunque los analistas temen que Budapest se transforme en Atenas, Hungría tiene una carta a favor: a diferencia de Grecia, tiene su propia moneda, el florín, que se depreció ayer el 5,5% en relación con el euro. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, anunció un plan de acción poco después de que el presidente del partido gubernamental, Fidesz Lajos Kosa, afirmara que el nuevo Ejecutivo encontró las cuentas públicas en peor estado que lo las estadísticas.

Hungría, que ya tuvo que pedir en 2008 un préstamo de 20 mil millones de euros al FMI, la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial (BM), también admitió que el déficit público podría llegar a 7,5% del PBI en 2010.

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