Los emitidos bajo ley extranjera, que se valoraban como más seguros, se derrumbaron hasta 11% tras el fallo, lo que aumentó 16% el riesgo país; subieron 3% más los seguros contra un default
El fallo parece confirmar, tras el embargo de la emblemática Fragata Libertad, que la Argentina comienza a pagar en los tribunales la peregrina idea de que incumplir de manera general con determinados pagos (a otros países, como los del Club de París; empresas extranjeras fallos favorables en el Ciadi, o bonistas, mayoritariamente fondos buitre) no tendría costos para el país.
Los bonos más afectados resultaron ser, no casualmente, los emitidos en los canjes de 2005 y 2010, que lograron casi 93% de adhesión total, para rescatar la deuda que se declaró en cesación de pagos tras la implosión de la convertibilidad en 2001.
No fue casual: el fallo abre la posibilidad de que los actuales tenedores de esos títulos, que se habían acostumbrado a recibir un trato preferencial para cobrar (el Gobierno hasta compromete reservas para ello y -como quedó a la vista recientemente- eligió privilegiarlos por sobre algunos de sus pares que tienen bonos emitidos en dólares con ley local) deban compartir ventanilla de cobro con los que hasta aquí miraban esos pagos de afuera.
Así lo demuestran los derrumbes del 10,6% y 9,3% de los Discount y Par emitidos bajo legislación de Nueva York, en Wall Street, según informó Reuters. Los mismos bonos negociados en la plaza local perdieron entre 3 y 4% y sus similares emitidos bajo ley argentina bajaron apenas 2% y en el mejor de los casos.
TODO PARA ABAJO
Claro que el impacto, además, fue general, como quedó a la vista por la contracción del 9,3% que registró el Global 17, el único bono internacional emitido voluntariamente por la actual administración. Y por los retrocesos generales del resto de los papeles (aún los emitidos en pesos) o los cupones reflejados en el derrape del índice de bonos del Mercado Abierto Electrónico (MAE), la plaza doméstica más activa en la negociación de títulos públicos, pese a que en ese mercado apenas se negoció la mitad de lo que suele operarse en una rueda normal. "El impacto concreto de este fallo pegará más en los bonos de legislación internacional, aunque muy difícilmente los de legislación local no sufran deterioros similares, máxime luego del affaire de Chaco", había advertido la consultora local ACM en un informe en el que advierte que el país tiene una nueva fecha a marcar en el calendario: el 2 de diciembre o 2-D, para ponerlo a tono con la época.
"Es la fecha del primer vencimiento de los bonos involucrados (el Global 17) y clave para saber si las dificultades que presupone este fallo comienzan a surtir efecto o se podrá ganar un tiempo adicional", explica.
"Que una corte de Apelaciones de Estados Unidos haya juzgado que Argentina violó la provisión de tratamiento igualitario en los bonos para los que no aceptaron los dos canjes no es más que el colofón de una mala semana para los activos argentinos", juzgó el analista Roberto Drimer, de la consultora ValNet.
LOS HITOS DE LA DEUDA
Hace 11 años, el país entró en default, cuando su pasivo ascendía a US$ 144.500 millones
92%
Es el porcentaje de aceptación de los dos canjes de la deuda para salir del default, de 2005 y de 2010.
LOS VENCIMIENTOS QUE VIENEN
En los próximos cinco meses, el país debe pagar US$ 4469 millones de servicios a los bonistas
US$ 42
Millones
El 2 de diciembre, el Gobierno debe pagar
US$ 3613
Millones
Es la suma por el cupón del PBI a pagar el 15 de diciembre
8%
Deuda pendiente
La suma que se ordenó pagarle a los fondos buitre es de US$ 1300 millones
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