El humor político, un ariete contra el presidente

Actores y caricaturistas ya están en la mira de Hugo Chávez
Sin ningún tipo de reparos, el humorista venezolano Laureano Márquez se atreve a contradecir a buena parte de la opinión pública mundial, y hasta al rey de España Juan Carlos I de Borbón, que consideran que el presidente Hugo Chávez tiene el defecto de hablar demasiado.

Por el contrario, para Márquez es mucho mejor un Chávez locuaz que callado. "Chávez angustia cuando habla, pero angustia más cuando se calla porque uno tiene la percepción de que podría estar gobernando, y eso sí que es tremendo", suele decir Márquez, considerado por muchos el mejor humorista del país, en sus shows de stand up comedy.

"La televisión es a Chávez como el corralito al niño pequeño: jode, pero ahí", añade, ante las carcajadas del público.

También ha "elogiado" en el editorial humorístico de los viernes que publica en el diario Tal Cual que el gobierno haya declarado íntegramente no laborable la semana pasada.

"No somos mezquinos en reconocerle a nuestro comandante los aciertos en donde los tiene", escribe Márquez en el editorial, titulado "No al trabajo".

"Desde el punto de vista marxista, el trabajo conlleva explotación. Si se suprime el trabajo, no hay explotación posible, porque los capitalistas burgueses no tendrán de dónde extraer eso que llaman plusvalía, con lo cual se joderán irremediablemente, ja, ja, ja, ja?", destaca la nota.

¿Y cómo le ha pagado el régimen estos "elogios"? En realidad, parece que Chávez no está para chistes, pese a que a menudo intenta sazonar su exuberante retórica con trazos de humor campechano.

De hecho, el gobierno amenazó a Márquez con acudir a la Fiscalía de la República para investigar si había incitado al odio o al magnicidio en el que hasta ahora es su artículo más famoso: "Venezuela sin Esteban", publicado el 29 de enero pasado, aunque finalmente la amenaza quedó en la nada.

En la nota, Márquez se atrevió a imaginar cómo sería Venezuela sin Hugo Chávez en el gobierno, desde el primer día hasta el año 100.

No fue su único encontronazo con él. El primero fue en febrero de 2007, luego de que el mandatario venezolano dijera que analizaba la posibilidad de cambiar el escudo del país porque su hija Rosinés, por entonces de 9 años, le había hecho un comentario negativo sobre el caballo que mira hacia atrás en el emblema.

Niña influyente

El humorista decidió escribirle a la niña a ver si, con su influencia, lograba cambiar cosas más relevantes del gobierno de su padre. Su irónica carta salió publicada en Tal Cual y le costó al diario y a él una multa del orden de los 100.000 dólares.

Ahora, cada vez que denuncia aspectos del gobierno los atribuye a un tal Esteban, al que diferencia del "comandante" a quien le destina los comentarios "elogiosos e_SDRq .

"Cuando una sociedad empieza a hablar por sinónimos y metáforas es porque no puede hablar abiertamente, nombrar con otros nombres. En Venezuela, cuando aludes a una persona y no quieres que se dé por aludida, le haces un guiño a tu interlocutor, miras al otro y le dices Esteban para nombrarlo", dijo Márquez a LA NACION desde Caracas.

¿Es realmente tan complicada la situación para el humor político en el país? Para ilustrarlo, tal vez baste decir que el programa Radio Rochela , del que Márquez fue actor y guionista, que hizo reír a los venezolanos durante cincuenta años, desapareció con el cierre del canal de cable opositor Rctvi, ordenado por Chávez en enero pasado.

Pero, además, según explicó a LA NACION Rayma Suprani, ilustradora del diario El Universal que publica viñetas muy ácidas contra el régimen, el temor a las represalias es permanente.

"Dibujar a Chávez como tal es penado con varios años de cárcel, pero también existen represalias menos directas. No hay que olvidar que actualmente Venezuela tiene un preso político por expresar sus opiniones en un programa de TV, el dirigente Oswaldo Alvarez Paz", dijo.

Grotesco, gusanos y moscas

Suprani y Márquez coinciden en que el humor político venezolano se está transformando en un refugio de la crítica que intenta develar lo que el gobierno se esfuerza por ocultar. De este modo, afirman, contribuye a un mayor compromiso de los venezolanos para lograr un cambio.

Sin embargo, no terminan de pescar el sentido del humor de Chávez, un mandatario que, ante un atónito auditorio, dijo que los genes de las moscas y los de los gusanos son iguales a los de los seres humanos ( http://www.youtube.com/watch?v=lOsUSgsoYLU ) o que contó cuando tuvo un ataque de diarrea en un acto público ( http://www.youtube.com/watch?v=tmZ8GWfX6DQ ).

"La manera con la que el presidente contó lo de la diarrea fue sumamente divertida, pero sería más divertido si no fuera el presidente de mi país. Si [Augusto] Pinochet hubiese dicho lo mismo, ¿te imaginas cómo le hubiese caído el mundo encima?", dijo Márquez.

"Los izquierdistas a veces somos livianos con los tiranos de nuestro lado y razonablemente condenatorios con los del otro -añadió-. Tendríamos que ser igual de severos con los unos y con los otros."

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