Los focos ígneos que se abrieron hace meses en la montaña de residuos contigua a la planta de reciclado incrementaron su voracidad y provocaron una nutrida columna de emanaciones que alarmaron a los vecinos de la zona.
El incendio que afecta el talud del antiguo basural se mantiene sin control, al igual que la suciedad en el alambrado y en los terrenos cercanos a la planta de separación de residuos.
Sin embargo, la nueva alerta entre los habitantes del sector fue producto de la reiteración de la humareda causada por el fuego desatado en el predio donde trabajan los recuperadores.
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