Graves protestas por un proyecto minero
El gobierno peruano declaró el estado de excepción en las provincias de Celendín, Hualgayoc y Cajamarca, en un intento por contener las protestas contra la reanudación del proyecto minero Conga, de la estadounidense Newmont.
No obstante la medida, cientos de manifestantes desafiaron ayer a las autoridades con nuevas protestas, que terminaron con un puñado de detenidos, entre ellos, el ex sacerdote Marco Arana, un referente del movimiento ambientalista.
"Al momento de ser detenido fui duramente golpeado, me llevaron a la comisaría y ahí nuevamente me golpearon", dijo Arana, líder del partido ambientalista Tierra y Libertad, luego de ser liberado.
Anteayer, los enfrentamientos más violentos de las protestas se desencadenaron cuando unos 5000 manifestantes irrumpieron en la sede del municipio de Celendín y se enfrentaron con los policías y efectivos del ejército.
Dos hombres, de 50 y 35 años, y un menor de edad, de 17, murieron en el tiroteo. Alrededor de 20 personas resultaron heridas.
Los habitantes de Cajamarca rechazan el proyecto Conga, de 4800 millones de dólares, porque temen que contamine y destruya sus fuentes de agua.
Las protestas comenzaron en noviembre pasado, pero hace poco más de un mes que varias organizaciones sociales, apoyadas por el presidente regional, Gregorio Santos, se declararon en paralización indefinida.
Ayer, Santos incluso deslizó que "pareciera que el gobierno buscaba un desenlace sangriento porque no encontraba forma de quebrar la resistencia pacífica contra el proyecto Conga, de la Newmont".

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