Hugo Biolcati: El productor tuvo confiscadas sus rentas y no se pudo blindar ante la sequía

El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, estuvo en Charata para reunirse con productores de la región. El dirigente rural habló de la situación actual, expresó que la relación con el gobierno nacional es prácticamente nula y que el 2008 marcó un antes y un después en el sector agropecuario en el país.

CHARATA (Agencia) - En el marco de las reuniones con funcionarios y dirigentes nacionales, que se vienen llevando a cabo en Charata en relación con la emergencia hídrica, el presidente de la SRA Hugo Biolcati visitó Charata. “El productor desde épocas bíblicas conoce la conciencia climática, que existen siete años de vacas gordas y siete de vacas flacas. O sea que no son una sorpresa para él los años malos. Está acostumbrado a ahorrar en los buenos momentos e invertir para afrontar los malos. El inconveniente es cuando una sequía cae sobre otra como en este caso, porque hace dos años vivimos una sequía igual o peor y antes que el productor pueda recuperarse, cae nuevamente”, señaló Biolcati.

Pero aseguró que “peor que la multiplicidad de contingencias climáticas es la imposibilidad que ha tenido el productor de fortificarse en los momentos buenos cuando se consideró que estaba teniendo ganancias extraordinarias, como le gusta decir a la presidenta de la nación. Ganancias extraordinarias, pero confiscadas sus rentas, y ante una confiscación de la renta es casi imposible blindarse para los momentos malos. Se interrumpe la posibilidad del ciclo del productor que es cubrir sus propios riesgos”.

Biolcatti hace hincapié en que el productor se asegura a sí mismo en los años buenos, para los años malos tercerizar el seguro de sequía. Respecto de este último expresó que “es carísimo y no funciona prácticamente en el país”, por eso es que hombre de campo queda “autoasegurado” ahorrando e invirtiendo en los años buenos.

El después de 2008

Sin lugar a dudas que los acontecimientos que se vivieron en 2008 dejaron una marca indeleble en la historia del sector agropecuario y en la política del país, así lo entiende Biolcati que va más allá y asegura: “La lucha de 2008 dejó muchos efectos que creo van a perdurar más allá de las contingencias políticas y económicas de cada ciclo”.

Uno de ellos, señaló el dirigente, “fue la incursión en el plano político del sector agropecuario, que dio como fruto la incorporación al Congreso de nuestro palo”. Otro de estos hechos, más íntimamente relacionado con el sector de manera interna, fue la unidad de las entidades que representan al campo, de trabajo en común, “ese trabajo político que permanece mucho más allá de las diferencias que puede haber habido o hay en materia ideológica entre las entidades, que por algo son cuatro”.

“Hemos aprendido a respetarnos, a conocernos, a trabajar juntos en lo que es de interés común y eso es uno de los mejores réditos que ha dejado la lucha de 2008. Y en cuanto al resultado de esa incorporación a las cámaras, yo creo que ha sido muy bueno”.

Demasiada expectativa

Particularmente, refiriéndose a la labor legislativa de quienes representando al sector ingresaron en el Congreso, Biolcati dijo: “Quizás hemos tenido demasiadas expectativas de las posibilidades de nuestra gente en la cámara en aquel momento de triunfalismo y euforia y han sido atrapadas por el aparato político”.

Biolcati destacó, sin embargo, que “es muy importante porque uno ve el funcionamiento de la Comisión de Agricultura y es de lujo, porque está integrada por gente que conoce. Eso es un adelanto enorme desde lo político”.

Relación con el gobierno nacional

Consultado por el estado de la relación con el Ejecutivo Nacional, el dirigente rural fue enfático: “Es prácticamente nula, no ha habido grandes contactos desde 2008 para acá, salvo para agredir al sector agropecuario desde el gobierno con distintas medidas o con distintas expresiones con intención de desprestigiar nuestra imagen frente a la opinión pública”.

Biolcati explicó que cuando surgió la figura del nuevo ministro de Agricultura hubo contactos por la emergencia agropecuaria. “Se empezó a trabajar bien, hubo como un viento fresco de esperanza pero no duró nada, un suspiro en una bolsa. Al poco tiempo hubo como una bajada de línea para ordenar esa relación y luego no hubo más reuniones ni respuestas a nuestros reclamos, no se homologó ninguno de los decretos provinciales de emergencia agropecuaria. No ha habido medidas ni resultados ni ecos, y ese es el reflejo de la relación que estamos viviendo con el gobierno”, concluyó.

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