Una mujer inició esta semana una huelga de hambre con el objetivo de ser recontratada en la Municipalidad de Chicoana. Esta decidió desde el jueves por la tarde dejar de tomar líquidos y realizar la medida de manera total.
Según lo sostenido por el secretario del Interior de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Martín Domínguez, este alejamiento tiene un tinte político en tanto Soria fue contratada en la gestión de Héctor Romano, del Justicialismo, situación que dijo, cambió con la entrada del renovador Ivetich.
"Ella fue la única que dejaron sin renovar el contrato", sostuvo el gremialista al indicar que en una audiencia que se hizo en febrero para continuarla en marzo (momento en el cual Soria también había iniciado una huelga de hambre), el intendente se había comprometido "a renovarle el contrato", no sin antes "regularizar el Municipio". Según el gremialista, el mandatario comunal se habría comprometido a reintegrar a Soria el dos de agosto.
Ivetich dijo a Nuevo Diario que Soria "no es la única" a quien no se le renovó el contrato, decisión que tomó ante una Municipalidad que "en ese momento era un infierno financieramente". "Hace ocho meses que no es empleada", agregó y sostuvo que desde que él ingresó se regularizó la situación de unas 35 personas en negro.
El acuerdo al que se había arribado con el caso de Soria, dijo, fue que su hija quede en la planta de la Comuna con trabajo. "No hay participación de la gente de Chicoana, sino sólo de Salta" Capital, dijo, al afirmar que los trabajadores de la Municipalidad que él encabeza no se encuentran apoyando esta medida.

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