Ayer, en el Tribunal Nro. 1 de la vecina ciudad, comenzó el debate por la sustracción de ese recién nacido, hecho ocurrido en el Hospital San José en 1986 - La obstetra ocupa el banquillo de los acusados, por los delitos de destrucción de documento, sustracción o desaparición de un menor
El tribunal de alzada accedió al requerimiento de elevación a juicio de una compleja investigación que tramitó la Unidad Funcional de Instrucción N° 6, a cargo de la doctora Patricia Fernández.
La causa es por sustracción y ocultación de un menor de edad, supresión de identidad y falsificación ideólogica de documentos destinados a acreditar la identidad de las personas. El hecho investigado comenzó hace 26 años con el nacimiento de una niña y para la Fiscalía culminó hace pocos días, al recibir resultados de ADN.
La denuncia que dio origen a la formación de la investigación fue realizada por Marta Rosa Carmelino, oriunda de Rojas, quien manifestó que en septiembre de 1986, luego de haber dado a luz -en parto natural - a una niña en el Hospital Interzonal General de Agudos “San José” de Pergamino, otra mujer, argumentando ser la hermana de la partera que la asistió oportunamente, le sustrajo su bebé.
Las dos únicas personas acusadas resultan ser mujeres mayores de edad, en virtud del fallecimiento de quien se arrogó el rol de padre biológico. Ambas permanecen en libertad a la espera del resultado del juicio y en caso de ser condenadas, las penas a sufrir por los delitos de sustracción y ocultación de un menor de edad, supresión de identidad y falsificación ideólogica de documentos destinados a acreditar la identidad de las personas, van de 5 a 15 años de prisión efectiva.
Esta causa comenzó a tomar estado público a partir del procesamiento de quien fuera el director del Hospital “San José”, Esteban Stepanian, aunque después la Cámara de Apelaciones dictó su sobreseimiento. Al profesional y a la partera que asistió a Carmelino se les atribuían los delitos de violación de los medios de prueba e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Respecto de la imputación de la partera, la causa se encuentra actualmente en el Juzgado Correccional N° 1.
LA INVESTIGACIÓN
Desde la apertura misma de la investigación, la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 debió sortear diversos obstáculos originados en la reticencia de las autoridades del Hospital “San José” para poner a disposición las historias clínicas de madre e hija y el libro de registro de partos correspondiente al año 1986.
En definitiva, la fiscal Patricia Fernández se constituyó en el nosocomio y ordenó el secuestro de urgencia del libro de partos, que se hallaba totalmente dañado e ilegible por haber sufrido el derramamiento de una sustancia liquida similar al alcohol, según surge de una pericia efectuada en La Plata.
En tanto, las pericias caligráficas dispuestas sobre la finalmente allegada historia clínica de la madre biólogica, arrojó como resultado que había sido adulterada.
De un estudio elaborado en el Laboratorio Forense de Procesamiento Digital de Imágenes de La Plata se obtuvieron elementos para afirmar que en el libro de registro de partos del Hospital figuraba el nacimiento de la hija de Marta Rosa Carmelino, tal cual constaba en la denuncia. Y al mismo tiempo se pudo constatar que en la partida de nacimiento emitida por el Registro Provincial de las Personas, Delegación Pergamino, en la fecha y hora que aparecía en el libro del nosocomio estaba inscripta otra persona.
Es decir, en el libro del Hospital y el Registro Civil coincidían a la perfección el nacimiento de una niña, el día y la fecha, su peso, su estatura y el obstetra interviniente, pero existía la única diferencia en el nombre de la progenitora.
Ante esto se insistió a las autoridades del Hospital para que remitieran a la Fiscalía la historia clínica de quien había dado a luz a la menor en cuestión, pedido que nunca fue respondido por cuanto quien figuraba como madre en la partida de nacimiento nunca había estado internada en el Hospital.
Identificada la persona que aparecía en los papeles como la madre biólogica, pero en realidad no lo era, y constatado que convivía con una joven de la edad que tendría en la actualidad la menor sustraída, la doctora Fernández solicitó al Juzgado de Garantías la extracción de muestras de sangre de la joven para comparar con el de Marta Rosa Carmelino.
Por último, el 25 de agosto de 2008 se efectuó el análisis comparativo de ADN entre la muestra sanguínea de Carmelino y las obtenidas en el secuestro de los cepillos de dientes y cabellos en la vivienda donde reside la joven.
El resultado informado por el perito genetista de la Asesoría Pericial de La Plata indica el vínculo biólogico materno filial entre la denunciante y la joven en cuestión en el orden de 99,997 por ciento.
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