El ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski fue el gran beneficiado por el fallo del jueves de la Cámara Federal, que revocó su procesamiento.
—Con mucha alegría y tranquilidad porque había dejado el ministerio como responsable político por haber contratado a Ciro James (el espía). Y renuncié porque quería demostrar mi inocencia en la Justicia.
—¿Lo sorprendió?
—No, porque en marzo la Cámara ya había fallado a mi favor diciéndole a Oyarbide que no tenía nada que ver con las escuchas.
—¿Qué piensa de la confirmación del procesamiento de Mauricio Macri?
—Mauricio es absolutamente inocente. Al igual que pasó conmigo y Montenegro. En algún momento se va a demostrar su inocencia. Lo digo desde la confianza que le tengo a Mauricio.
—¿Habló con él tras el fallo?
—No hablé todavía.
—Ahora, usted renunció a su cargo cuando fue procesado en primera instancia, pero Macri no lo hizo ¿Debería tomar alguna decisión?
—Mauricio fue elegido por el pueblo. El único que puede pedirle la renuncia es el pueblo. Esto no es comparable a la situación de Aníbal Ibarra. Cuando uno camina por la calle, la gente lo sigue apoyando a Mauricio y le cree.
—¿Hubo funcionarios del PRO que le soltaron la mano?
—Hubo mucha gente que me dio su apoyo. Y hubo de los otros. La primera vez que se corrió el rumor de mi renuncia fue antes de que comenzarán las clases en 2008. Había mucha gente interesada en que me fuera. Hay miserias que uno tiene que soportar. No quiero hacer nombres, sería replicar la misma miseria que estoy criticando.
—¿En qué cambió su vida con esto?
—Teníamos un plan de cuatro años en Educación y lo tuvimos que interrumpir. Tiene que servirme a mí y a otros para seguir participando de la política.
—¿Y desde su vida personal?
—No usaba auto oficial, siempre viví en Boedo e iba a comer a los mismos lugares mientras era ministro. Mi vida no cambió mucho. Sí, volví a la universidad y eso sí me cambió. Desde hace 15 días soy papá y todo este tiempo el embarazo me mantuvo ocupado.
—¿Volvería a ser ministro de Educación?
—Sí.


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