Tras la protesta protagonizada por vecinos de Hipólito Yrigoyen por la adjudicación de terrenos en un predio adquirido por la Provincia al ingenio El Tabacal, hubo un cruce de acusaciones.
¿Cuál es el origen de la preocupación de los vecinos?
Piden que de una buena vez se adjudiquen los terrenos a la gente que más lo necesita. El Gobierno compró 62 hectáreas en Yrigoyen y otras 60 en Orán, compensando el costo de las mismas con impuestos de canon de riego e inmobiliario rural. Sin embargo, la situación de la gente sigue siendo la misma, ya que hay un manejo perverso de parte del intendente sobre el reparto de los terrenos.
¿Existió irregularidad en las adjudicaciones?
Hay gente a las que le fueron adjudicados los terrenos provisoriamente, pero se les pidió que renuncien prometiéndoles, en una campaña electoral, que se iban a construir viviendas. Hoy de nuevo les dicen que vuelvan a inscribirse para acceder al terreno del que ya tenían adjudicación provisoria. Esto terminó generando un enfrentamiento entre grupos de familias.
¿Cuáles son las causas de la demora?
Al asumir como concejal, plantee al Gobierno la necesidad de que en forma urgente se adjudique la cuarta etapa y a quienes ya estaban viviendo se escriture oficialmente los terrenos. También que se habilite a inscribirse en un plan de viviendas a quienes tenían constancia de adjudicación provisoria. Sin embargo, las demoras en concretar los pedidos terminaron con estos incidentes que, insisto, son consecuencia de la manipulación.
¿Qué pasó con la policía en la protesta de esta semana?
Es cómplice de esta maniobra. Al comisario (Juan de Dios Solano) lo impusieron en el pueblo, y llaman la atención sus imprecisiones y falta de apego al cumplimiento de sus obligaciones cuando dice que saqué a un vecino de la comisaría, como si tuviera autoridad. Cabe inferir que no sólo no cumplió con su deber, sino que permitió que yo ejerciera un acto ilegal que nunca, ni aun con fueros, se me hubiera ocurrido.
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