Sangre, heridas, harapos, más sangre. Ese era el panorama ayer a la tarde en la Plaza San Martín, donde se concentró la segunda Zombie Walk cordobesa.
La idea fue vestirse de muerto vivo, recorrer la ciudad y asustar a los desprevenidos. Participaron más de 300 niños, jóvenes y familias.
La marcha empezó con una performance contra la planta Monsanto, en la que yuppies convertidos en zombis atacaban la ciudad. Luego, la procesión de caminantes se esparció como un virus.
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