Así lo aseguraron desde la Dirección de Tránsito de la Policía. El año pasado se registraron más de 20.
“El año pasado fueron más de 20 intervenciones, y en lo que va de este año ya llevamos la mitad, unos 10. Primero, la ruta no está habilitada, por lo tanto nosotros no podemos hacer controles porque estaríamos habilitando el paso. Lo que se necesitaría ahí, a través de la autoridad que está construyendo la ruta, es cerrar definitivamente el ingreso para que no pasen más", aseguró el subcomisario Gustavo Prieto, de la Dirección de Tránsito de la Policía.
Uso
Pese a esta situación, desde Provincia confirmaron que no se cerrará el tramo y recordaron que en las últimas semanas se reforzó la cartelería de advertencia en los accesos a la autopista. Hasta el momento, no se produjeron accidentes con heridos de gravedad en el tramo.
"Se presenta una situación problemática porque la ruta atraviesa la mayoría de las cortadas que van a los pozos petroleros, entonces el 60 por ciento de la gente que utiliza esa ruta es gente que va a los pozos petroleros, en los vehículos de las empresas justamente. Estos son seguidos por los ocasionales turistas que ven que se mandan por la rotonda, se mandan por acá y, para cortar, se van detrás de ellos. En los turistas, como es gente que no es de acá, influye el desconocimiento de la ruta en sí. Despliegan velocidades que no están permitidas y pierden el control del vehículo”, explicó Prieto.
Contexto
Cientos de autos transitan diariamente por la Autovía, la cual comunica a la capital neuquina con la zona de Plottier, a través de 28 kilómetros que recorren la meseta. Fue planificada para absorber el tránsito de camiones de la multitrocha de la Ruta Nacional 22, que tiene picos de circulación de 55 mil vehículos diarios entre tránsito pesado y liviano, y que está congestionada en la actualidad.
En un futuro, la Autovía se comunicará con el Tercer Puente a través de un puente por elevación en la zona conocida como el Cañadón de las Cabras. Además, en pocas semanas la Provincia licitará una conexión entre el tramo y la Ruta 7, a la altura de la fábrica Fasinpat.
Según indicó Prieto, la mayoría de los accidentes se produce a la salida a la ruta, en el empalme con la calle Conquistadores del Desierto. “Porque, justamente, ahí la ruta está deteriorada y hay lomos de burro y está roto en lo que es la Conquistadores del Desierto, hay muchos pozos. La gente que viene desde el Oeste hacia la ruta se sorprende con el estado del camino y, si vienen a mucha velocidad, hacen una maniobra y pierden el control. Y hay muchos menos a la altura de la rotonda de Capex. La proporción debe ser de 8 a 2, más o menos. En la rotonda de Capex, suelen ser por falta de señalización y el exceso de velocidad. Y muy pocos en el centro de la ruta. En el centro de la ruta está la calle Crouzeilles, que la usan mucho las petroleras. Ahí hay una rotonda y, en esa rotonda, hemos tenido dos siniestros no más. Han sido mínimos”, explicó.
Pese a las advertencias, muchos automovilistas deciden utilizar esa vía ya que, incluso, el camino también sirve de accesos para varias chacras y hasta una escuela. Según se indicó algunas semanas atrás, sólo resta pintura horizontal, señalización vertical, alcantarillas y algunos guardarrail para finalizar la Autovía, que está prácticamente terminada.
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