El Concejo recibió a representantes de distintas asociaciones de la ciudad que plantearon la necesidad de que el Estado haga una ordenanza que prohíba la pirotecnia en la ciudad.
Ayer por la mañana, el Concejo Municipal recibió a integrantes del grupo denominado “Por una ciudad libre de pirotecnia” que desde hace un tiempo viene bregando por una ordenanza que prohíba la utilización de estos elementos. Con más de 3.000 firmas de vecinos y de una decena de instituciones de salud y bien público, se manifestaron a favor de la iniciativa.
Entre los motivos planteados por los ciudadanos aparece la peligrosidad que significa para la población almacenar y manipular este tipo de elementos, más allá de los recaudos que se tomen. Además, se mencionaron los perjuicios sociales que produce la pirotecnia como daños físicos y materiales, ruidos con decibeles mayores a los permitidos, sufrimiento de la fauna urbana, entre otros.
Entre las asociaciones que están detrás de este pedido figuran la Asociación Amigos de la Vida, Civil El Amparo, SAMCo Rafaela "Dr. Jaime Ferré", Club de Leones, Red Solidaria Rafaela, Clínica Parra y el Hogar Geriátrico San Francisco de Asís.
Desde el vamos, Jorge Maina, presidente del Concejo, les dijo tanto a Julio Armando (uno de los organizadores de la junta de firmas), como así también a Nerlla Genta (AMPARO) y a María De Ponti (ARPA) que “el Concejo no dictará una ordenanza que después será difícil de cumplir”, pero que a su vez el tema es importante.
El planteo pasó por la necesidad de que el Estado se haga presente con una ordenanza que proteja a los sectores más vulnerables que padecen los efectos de la pirotecnia (niños, ancianos, enfermos) y actúe como marco para una convivencia más saludable y segura. “Entendemos que es una tendencia que se está logrando a nivel provincial y en otras localidades de la República Argentina”, contó Armando después de la reunión.
En tanto, agregó que “planteamos también que se discuta en un marco de salud y seguridad pública, no solamente en un tema comercial o de diversión, sino una normativa que prohíba el uso de pirotecnia y que vaya acompañada de educación, concientización, de saber que a veces se está perjudicando al de al lado, a gente que tiene bebés, ancianos, etc. y sobre todo saber que todo uso de pirotecnia es peligroso”, expresó.
Los vecinos entienden que el mercado negro existe, y que controlar las ventas es imposible. “La idea es que se pueda aprobar una ordenanza, que abra camino en esto, donde habrá que controlar, concientizar pero creo que hay una base social donde todos coincidimos en que los fundamentos están, que son necesarios y que tienen que ver con el bien público, bienestar y salud”, contó el profesor, que continuó con la idea de prohibir, antes que la de regular. “La idea es la prohibición. La regulación es muy difícil, es lo mismo, ya que puede terminar en manos de menores”.
Otro de los puntos abordados por los vecinos fue el consenso que fueron juntando en estos días; advirtieron que es un proceso, que esta norma beneficiaría a la ciudad y destacaron también que la venta de la pirotecnia es un “negocio temporal”. “Hay un planteo de que en algún momento, siempre con la autorización de algún ejecutivo, con las medidas de seguridad adecuadas, donde el estadio se haga cargo, donde la pirotecnia no sea dañina, por ahí puede haber alguna excepcionalidad, pero la idea es que cuando la pirotecnia sale del negocio, ya es incontrolable para el Estado, por eso es importante que se le ponga un freno”, destacó Armando.
Las localidades vecinas de nuestra ciudad es otro punto. Si bien la norma regiría en la ciudad, podría ser muy viable que se compre pirotecnia en las localidades vecinas y que se introduzca en la ciudad. Sobre este tema, Armando dijo que “es una de las cuestiones a tener en cuenta. Por eso hay que ponerse de acuerdo. También hablamos de que Rafaela es mirada por muchos y que es un modelo y quizá podemos llamar la atención de otras localidades que pueden adherir a esto. Suena a veces fuerte la palabra ‘prohibición’, pero bueno, leyes prohibitivas rigen en la sociedad y lo importante es el fundamento, no prohibir nada más”, cerró.

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