Hostería: la ocupación de un lote está en manos de la Fiscalía 12

El lote de la calle El Zorzal era cuidado desde 1998 por un matrimonio. Vecinos del barrio declararon a su favor. Una mujer con domicilio en Jáuregui se atribuye ser la dueña a partir de haber pagado presuntamente los impuestos que debía el lote. El caso lo resolverá la Justicia.
La situación legal de un lote de barrio Hostería San Antonio Norte, que desde hace 15 días fue ocupado por dos jóvenes -contratados como “cuidadores” por una mujer de la localidad de Jáuregui que busca quedarse con el terreno-, se resolverá en la Justicia.

La pugna por esa valiosa porción de tierra generó tensión en el barrio y denuncias promovidas tanto por quienes estaban, al menos, al cuidado del lote como de la presunta nueva dueña, quien argumentaría haber pagado los impuestos que se adeudaban y de ese modo aspira a convertirse en la propietaria del lote haciendo valer la figura de usucapión. Mientras tanto, en la Fiscalía Descentralizada 12 de Luján se lleva adelante una investigación para dilucidar quién es el propietario del terreno de la discordia.

Según pudo saber este medio, el lote perteneció en 1947 a una s.r.l. Por herencia, habría pasado a una vecina de Luján llamada Mariana Silva quien junto a su marido se encargaban de mantener (al menos desde 1998), en condiciones el terreno, ubicado en calle El Zorzal a unos 50 metros de ruta 5. De hecho, el lote no se aprecia estar abandonado. Por el contrario, cuenta con el césped cortado, luz eléctrica, perforación de agua, alambrado perimetral y hasta un portón de acero al que ahora le cambiaron los candados. La sucesión se encontraría en trámite.

A todo esto, una decena de vecinos se presentaron de manera espontánea en la Comisaría Luján Segunda a declarar a favor del matrimonio Fernández-Silva. Como si esto no bastara, se sumaron otros testimonios a su favor como fueron los del encargado de hacer la perforación del agua, el responsable de instalar el alambre tejido perimetral, el herrero que colocó el portón en la entrada y hasta el jardinero que habitualmente se dedica a mantener cortado el césped. “Desde 1998, para los vecinos, los dueños del terreno son Sergio Fernández y su esposa Mariana Silva”, señaló a este medio el comisario Miguel González tras recabar distintas testimoniales en la causa iniciada en la seccional de Jáuregui.

Sin embargo, habría llegado a oídos de Elisa Núñez que el lote mantenía una deuda por el pago de los impuestos. El atraso, al parecer, habría obedecido a una grave enfermedad contraída por un hijo del matrimonio que entendió como cuestión prioritaria abonar el costo que demandaba el tratamiento para salvar la vida de su hija por sobre los tributos que requiere el mantenimiento de un lote en Hostería San Antonio.

LA AVANZADA

Con esa información, Núñez habría iniciado en el Municipio el trámite de usucapión con el objetivo de quedarse con el terreno, según constaría a través del expediente que presentó en sede policial. De ese documento se valió entonces para tomar posesión de lote a pesar de no contar con la escritura ni estar autorizada para ingresar al terreno.

No obstante, Núñez pasó a ocupar el lote. Aunque no lo hizo de manera directa, concretó la maniobra de una manera llamativa. Lo hizo el domingo 18 en horas de la noche cuando dos jóvenes cortaron el candado que había en el portón y se instalaron con una precaria carpa en el interior. Enseguida se produjo la reacción de los vecinos. Al portón, los “cuidadores” lo mantienen celosamente cerrado con dos candados nuevos que están sujetados al alambrado perimetral.

Los jóvenes fueron identificados por la Policía. Uno de ellos se apellida Del Río y tiene antecedentes penales por una causa vinculada con drogas. El otro es de apellido Pineschi. Ambos residen en Jáuregui y aducen haber sido contratados como “cuidadores” por parte de Núñez con quien mantienen contacto permanente a través de un teléfono celular. Los nombres de Del Rio y Pineschi figuran también en la causa.

“La tensión de los vecinos se debe a que no quieren que venga uno de afuera y ocupe un terreno de esa forma. Si bien no tienen certeza ni la documentación así lo demuestra, debido a la permanencia desde hace años en el terreno todos aseguran que el lote es de Fernández y Silva”, dijo el comisario González.

Para hacer valer sus derechos adquiridos presuntamente a través de la usucapión, Núñez presentó una copia del expediente. El original, según habría dicho, desapareció de la Municipalidad. Con ese documento, entiende que le alcanzaría para acreditar el pago de los impuestos que debía el matrimonio y en consecuencia sumar un nuevo bien a su patrimonio.

DENUNCIAS CRUZADAS

En medio de todo, hubo denuncias cruzadas de amenazas. Núñez acusó a Fernández de haber enviado a dos “patovicas” en cuatriciclo mientras que Fernández desmintió sus dichos. El presidente de la sociedad de fomento dijo que los ocupantes estaban armados. Los “cuidadores” le dijeron a este medio que sólo portaban un cuchillo para efectuar labores menores.

Mientras Fernández intenta demostrar tener la posesión desde 1998 a partir de numerosos testimonios entre los que se encuentran los de sus vecinos, Nuñez hace lo propio presentando una copia de un expediente donde dice acreditar los trámites de usucapión.

Además, desde la sociedad de fomento su presidente dijo que este tipo de problemas habían sido erradicados en los cuatro años que duró la gestión de la intendenta Graciela Rosso pero que durante la administración de Miguel Prince recuerda no menos de 20 situaciones similares. También manifestó tener sus sospechas de que Núñez habría recibido valiosa información respecto a la condición catrastal y tributaria en que se encontraba el lote mediante algún contacto desde la Municipalidad. En la Policía, en cambio, indicaron que Núñez inició los trámites durante el último año cuando la Intendencia estaba a cargo de Rosso. Polémica al margen, la última palabra la tendrá la Justicia.

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