El Hospitalito local se encuentra en pésimas condiciones edilicias

Hoy alberga a 56 ancianos y con una recorrida por el lugar alcanza para corroborar el estado de abandono
El Hogar Municipal de Ancianos Nuestra Señora del Huerto, conocido popularmente como Hospitalito, es una institución que se encarga del cuidado de los ancianos que se viven en sus instalaciones. Allí, 56 personas comen, duermen, participan de los talleres, los paseos y reciben la atención de diversos profesionales.

Una recorrida por el lugar permitió corroborar las pésimas condiciones edilicias en las que se encuentra el lugar.

Beatriz Cortiñas, Presidenta de Damas de Beneficencia, tuvo a su cargo la obra durante diez años. “Llegamos en enero de 2000 -le dijo a La Prensa Feeral- invitadas por el Dr. Lauritto, Intendente en ese momento, para que nos hiciéramos cargo del lugar como antes lo había hecho una casa de beneficencia que estuvo hasta 1955. entre ese año y el 2000 la Municipalidad fue quien estuvo a cargo”.

“Nosotras íbamos a controlar todas las tareas y a acompañar a los ancianos. Cuando comenzamos, encontramos el Hospitalito en un estado deplorable, sin sábanas buenas, sin colchones, incluso la comida era mala. Es más, tuvimos que sacar las cucarachas que estaban hasta en los colchones. Se le comenzó a pedir a los ancianos un porcentaje de sus jubilaciones o pensiones para hacer arreglos en el hogar; con eso hicimos salas de juegos, dormitorios y comedores, además compramos sábanas y frazadas”.

“En esos años la Municipalidad se encargaba del pago de sueldos de los empleados y de la compra de la comida, mientras que las construcciones y la colocación del gas, se hicieron en base a la beneficencia. Pero en un momento surgió un desacuerdo, a raíz de que se pedía que unas habitaciones que se estaban construyendo para los ancianos se las destinara para que las ocupen empleados. Nos opusimos, pero no recibimos apoyo de ninguno de los concejales con los que conformábamos la comisión, ni del Director del Hospital. Por eso resolvimos irnos. Creíamos que los espacios debían ser destinados a los abuelos”, explicó Cortiñas.

“Hicimos del hogar nuestra casa, íbamos todos los días, hablábamos con los psicólogos, pedimos nutricionistas y demás. Me dio una gran tristeza tener que irnos, por eso no quise volver más; además de lo físico y lo material, nos ocupábamos de lo psíquico, de acompañar a los abuelos”. En los años en los que las Damas trabajaron en el hospital, los abuelos eran alrededor de 50 y ellas eran 15.

El hospitalito hoy

Adriana Morabes es la actual encargada del lugar. Contó ayer a La Prensa Federal que “comenzó a trabajar aquí hace 4 años; en ese momento como concejal. Lo más nuevo que se ha hecho en el Hospital tiene esa antigüedad, aunque ahora están finalizando un área de kinesiología que se inaugurará a fin de mes, que no sólo estará disponible para el Hospitalito sino también para toda la comunidad”.

Actualmente hay 56 ancianos, que es la capacidad total que tiene el lugar, más de eso no se permiten. El personal que se encuentra trabajando es de planta permanente y otra parte es de cooperativas. En cuanto al dinero que se maneja, los abuelos aportan el 70 por ciento de sus pensiones o jubilaciones, ya que no se cuenta con aportes provinciales”.

Las decisiones se toman en las reuniones que se realizan una o dos veces al mes y que antes eran semanales. Participan el Centro de Jubilados, el Concejal justicialista Pedro Sito y los actuales encargados del hospital.

Deficiencias

Al recorrer los pasillos del lugar no se ven grandes diferencias con el estado de otros edificios públicos, es decir pintura en mal estado, falta de limpieza, desagües tapados o rotos y gente esperando ser atendida. Cabe destacar que allí funcionan también otras reparticiones públicas, como la sede de la Secretaría de Medio Ambiente provincial, a cargo del controvertido Fernando Raffo.

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