El Gobierno provincial convocó a los gremios de la salud a una mesa paritaria para discutir los reclamos de los trabajadores de la salud para el martes 10 de abril.
Los trabajadores de la salud ya se movilizaron el jueves hasta Fontana 50 para hacer conocer sus demandas.
La conducción de ATE espera la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la provincia para conformar una mesa de negociaciones antes de avanzar en tomar medidas. Estas negociaciones excluirán a los “autoconvocados” de al menos cinco hospitales de la provincia que articularon medidas de fuerza, y buscan mejores condiciones laborales, salariales y condiciones de seguridad.
En la asamblea posterior a la movilización realizada el jueves en Rawson los trabajadores decidieron hacer un paro, que en principio no será convocado por ATE porque el gremio considera que si hay convocatoria a paritarias no se pueden hacer medidas de fuerza. Raúl Casas, médico del hospital Santa Teresita de Rawson y uno de los voceros de la marcha, indicó que los reclamos son básicamente tres: “el pase a planta permanente de los que trabajan en negro, porque la planta transitoria no existe; la recomposición salarial, que no es aumento de sueldo, sino que se trata de que nos paguen lo que la ley dice; y mejorar las condiciones laborales, lo cual está relacionado en un 80 por ciento con la seguridad, aunque hay otros temas”.
RENUNCIAS RATIFICADAS
En este contexto los médicos pediatras de Comodoro ratificaron ayer formalmente la determinación de renunciar el 16 de abril, ante la falta de precisiones de parte de los funcionarios sobre las nuevas incorporaciones.
Por este tema, el subsecretario de Salud, Pedro Romero Luna, estuvo en Comodoro para reunirse con médicos que prestan servicios en el sector privado. El objetivo fue tentarlos al menos para cubrir guardias. El miércoles que viene las partes volverán a reunirse pero los médicos aclararon que “si no hay un ingreso de 5 ó 7 profesionales nuestra renuncia sigue en pie”, según aseveró ayer Natalia Correia.
Hasta ahora el gobierno tendría confirmado el ingreso de cuatro pediatras, una de las cuales comenzaría hoy, otra cubriría guardias después de Semana Santa y los demás en junio. “El sistema público paga muy poco comparado con el sistema privado, además de la burocracia administrativa, y el manoseo permanente son cuestiones que terminan cansando a los médicos, porque un día se promete una cosa y después no se cumple. Nosotros hace siete meses que venimos con promesas, y esto le pasó a otros médicos también”, indicó Correia.
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